Tras cuatro partidos sin poder ganar, con tres derrotas, Liverpool volvió a celebrar en la Premier League y logró volver a conquistas el Derbi de Merseyside. Con la Champions en el horizonte, y margen para meterse en la vanguardia de la liga, los Reds inflaron ánimos.
Liverpool se recuperó en una sana costumbre: imponerse ante Everton en el clásico.
En un primer tiempo de vuelo bajo e imprecisiones, Liverpool rompió todo a diez minutos del descanso gracias a la aparición goleadora de Mo Salah.
En pleno ataque de Everton Tarkowski metió un remate contra el poste, la pelota quedó viva dentro del área local y Darwin Núñez inició un tremendo contragolpe favorecido por el toque del egipcio.
El uruguayo quebró por izquierda y sacó el centro al corazón de la ofensiva que le permitió a Salah definir al arco desprotegido por la pésima salida de Pickford. Fue le uno a cero.
Liverpool golpeaba en el final de primera parte y volvería a hacerlo en el arranque del complemento. Alexander-Arnold apareció por vértice derecho del área y desde allí jugó el centro bajo que Cody Gakpo empujó casi sobre la línea de gol.
El 2-0 fue suficiente para Everton, que no encontró respuestas deportivas. También para Liverpool, que administró cargas y terminó disfrutando de un duelo en el que tuvo todo bajo control.