Fue muy superior en el Estadio da Luz y aunque le costó imprimirlo en el resultado terminó sacando una importante diferencia sobre el final. Konaté, Mané y Luis Díaz anotaron los goles de los Reds, que siguen dando la nota en este torneo.
Liverpool era favorito ante Benfica, el rival a priori menos competitivo entre los ocho mejore de esta Champions League. El equipo de Klopp, vestido de amarillo, se hizo cargo de su lógica superioridad y apenas superando la media hora ya ganaba dos a cero.
Ibrahima Konaté abrió el resultado con un notable cabezazo a la salida de córner, el francés se benefició de una débil marca rival y sin oposición conectó al 1-0.
Quince minutos después Alexander-Arnold sacó el tremendo centro desde la derecha para que los delanteros de Liverpool ataquen el espacio con mucho criterio; Luis Díaz la bajó en plena área y Sadio Mané empujó para el 2-0.
Parecía que Liverpool tenía todo cocinado pero Benfica logró meterse en el resultado apenas iniciado el complemento. Rafa lanzó el centro desde la derechca, Konaté falló en el cierre y el uruguayo Darwin Núñez aprovechó para el 2-1 parcial.
Benfica se mostraba capaz de empatar el duelo, incluso Alisson salvó el 2-2 respondiendo sobre Everton. Pero cuando faltaban pocos minutos un pase filtrado de Naby Keita desvío tenuemente y quedó a posición de Luis Díaz, quien a pura velocidad eludió al golero decretando el 3 a 1 que sería final.
Liverpool dejó la sensación de tener todo controlado, aunque Benfica también supo mostrarse peligroso y capaz de amargarle la fiesta.
El pase a semifinales se definirá en Anfield.