Los Reds perdieron ante el colista Bournemouth, que salió del fondo de la tabla tras esta espectacular victoria, pocos días después de meterle siete al Manchester United. Salah falló un penal en desventaja, y se viene el desquite con Real Madrid.
Liverpool tomó las riendas del partido en Dean Court, allí donde Virgil van Dijk tuvo la apertura con el cabezazo que Kelly despejó sobre la línea.
Bournemouth se mostró capaz de atacar las espaldas visitantes y Dango Ouattara definió mal tras eludir en velocidad a Alisson.
Los Reds eran más pero no podían imprimirlo en el resultado. Bournemouth, siempre atento, terminó rompiendo todo con otro balón largo antes de la media hora. Ouattara bancó la marca de Van Dijk y se coló por vértice derecho del área lanzando el centro atrás que Philip Billing conectó a gol.
Sexto gol en Premier League para Billing, máximo artillero del equipo en el torneo.

Ya en el complemento la mecánica del duelo no cambió demasiado. Liverpool siguió buscando con más empuje que otra cosa, y le faltó precisión en la zona caliente para lograr convertir.
Sin embargo e ingresando al tramo final del partido el juez Brooks sancionó, en revisión VAR, un penal para Liverpool por mano de Smith dentro de su área.
Mohamed Salah cobró la boleta pero lanzó su remate afuera, muy desviado al poste. Liverpool no tenía un penal por Premier League desde abril del 2022, y su estrella no logró concretarlo.
Esta situación impactó negativamente en Liverpool, que perdió impulso.
Bournemouth defendió la diferencia con uñas y dientes para consumar una tremenda victoria en este duro sprint, cayó con Manchester City, agónicamente con Arsenal y le terminó ganando a Liverpool, un triunfo que le permite salir, transitoriamente, de la zona roja.
Liverpool dejó pasar la oportunidad de meterse por un rato en zona de Champions League, justo antes de definir su complicada serie ante Real Madrid.