
Leicester comenzó ganando en Anfield pero Liverpool lo remontó gracias a un “héroe” inesperado, el defensor rival Wout Faes, quien metió dos goles en propia puerta con siete minutos de diferencia.
Insólito partido en Anfield, donde Liverpool remontó pero ninguno de sus jugadores se anotaron en el marcador. Leicester salió con mucha concentración y rompió el cero en apenas cuatro minutos gracias a una excelente maniobra ofensiva.
Kiernan Dewsbury-Hall rompió de frente al arco para desactivar el achique del fondo local y meterse al área con tiempo antes de definir perfecto sobre Alisson.
Los Zorros lograban la ventaja y ponían en apuros a Liverpool, que terminó resolviendo todo con un desenlace inesperado.
En el tramo final del primer tiempo Trent Alexander-Arnold levantó el centro desde la derecha que Wout Faes desvió involuntariamente contra propia puerta en una insólita maniobra; la pelota voló sobre Ward y se clavó al 1-1.
Pero la cosa no quedó ahí. Siete minutos después, en el último reglamentario, Darwin Núñez definió a pura velocidad por sobre Ward, la pelota pegó en el palo y el mismísimo Faes, con la presión de Salah en su espalda, la rebotó contra propia puerta.
Increíble pero real. Dos goles en contra del defensor belga con solo siete minutos de diferencia.
El 2-1 se sostuvo en un complemento intenso, donde Liverpool marcó el pulso y tuvo las mejores para liquidar.
Los Reds suman 28 puntos en la sexta ubicación, a dos de los puestos de Champions y a 12 del líder Arsenal.