Fue un partidazo en el Wanda Metropolitano. Liverpool venció por 3 a 2 al Atlético y continuó su racha ganadora en el Grupo B de la Champions League. El primer tiempo tuvo de todo: el equipo de Kloop sacó dos goles de ventaja con grandes destellos de Salah pero el Aleti se recuperó y empató el juego. Sin embargo, el Colchonero se complicó con la expulsión del francés en el complemento y los ingleses se lo llevaron con un penal de Salah.
Los Rojos tuvieron un comienzo feroz en Madrid. Dominaron la pelota y encontraron la merecida ventaja en el arco rival. A los 8’PT, Salah armó una gran jugada de derecha al medio e inventó un remate que Milner desvió para descolocar a Oblak. Cinco minutos después, Keita sorprendió a un aturdido rojiblanco y aumentó la cuenta para el visitante.
La reacción llegó rápido para los hombres del Cholo que contaron con una ráfaga de Griezmann: descontó con un toque corregido del francés e igualó con un remate de zurda cayéndose al piso. El local siguió intentando con un gran Rodrigo De Paul y perdió varias ocasiones en los pies de Lemar y Griezmann.
El complemento estuvo más repartido en el juego y los dos equipos generaron situaciones. Aunque el encuentro hizo un quiebre con un patadón de Griezmann a Firmino que provocó la roja directa para el francés. Ese hecho adelantó a los ingleses que volvieron a adelantarse con un penal de Salah y hasta pudo anotar algún mas. El conjunto de Cholo no se dio por vencido y buscó la parda hasta el final. Le anularon la chance de un penal a favor a través del VAR y Ángel Correa mandó un balón por encima del travesaño.
Una victoria para el infarto del Liverpool que logró tres puntos para estirar sus buenos resultados en el Grupo B y empezar a asegurar la clasificación a la siguiente fase. Atlético había remontado un 0-2 pero la roja a Griezmann le cambió los planes y los Rojos lo aprovecharon.