Leeds plantó bandera ante Liverpool pero un insólito penal cometido por Rodrigo a cuatro del final le permitió al Campeón de la Premier comenzar con triunfo la defensa del título. Los Whites de Marcelo Bielsa estuvieron a la altura en su vuelta a primera tras 16 años, propusieron un primer tiempo de mano a mano y aunque se pincharon en el complemento estuvieron realmente cerca de sumar.
Duelo de Campeones en Anfield, allí donde Liverpool comenzó una nueva Premier League recibiendo al Leeds United de Bielsa, ascendido con título tras 16 temporadas. Los Reds lo buscaron de arranque y en pocos minutos se toparon con un claro penal a favor por mano de Robin Koch; Mohamed Salah cobró la boleta con el potente zurdazo al medio que rompió el cero.
Pero Leeds absorbió el golpe y se mostró firme para cambiar el golpe a golpe, avisando con el rápido ataque que Harrison desaprovechó cuando Bamford aparecía solo por el centro del área. Y el gol terminó llegando, pasados los diez, tras el envío largo de Phillips que habilitó el unipersonal de Jack Harrison; el atacante rompió de derecha al centro y sacó el perfecto derechazo desde la medialuna que superó la estirada de Alisson.
El empate sorprendió a Liverpool, pero aunque los Reds perdieron algo de potencia ofensiva recuperaron las riendas del juego con un balón quieto que ubicó el espectacular salto de Virgil van Dijk; el holandés burló la marca White para meter un cabezazo a quemarropa contra el cuerpo de un Illan Meslier que se metió con pelota y todo adentro del arco. 2-1.
Y lejos de mermar, los goles no pararon. Van Dikj fue nuevamente protagonista pero en terreno propio, el defensor falló en su intento de controlar en puertas del área y Patrick Bamford se lo comió en dos panes; el delantero, resistido durante buena parte de la temporada anterior, dominó la redonda y definió con lo justo sobre el uno brasilero para rubricar el nuevo empate.
Al primer tiempo le quedó una emoción más, pasada la media hora, cuando Pascal Struijk habilitó involuntariamente a Salah en su afán de despejar de cabeza en área propia. La redonda quedó servida a Mo y el egipcio no perdonó, ejecutando un zurdazo furibundo que explotó contra el ángulo superior izquierdo de Meslier.
5 goles en 32 minutos, una locura. Leeds sintió el tercero, perdió ritmo y terminó cambiando el aire ante un Liverpool que manejó sin problemas la diferencia.
Ya en el complemento la mecánica del duelo cambió. Ninguno de los dos recuperó la chispa ofensiva y aunque los de Jurgen Klopp se apoyaban en el talento de sus individualidades no lograban un dominio claro sobre el juego.
Los Reds se movían cerca de una nueva conquista, sin embargo fueron los Pavos Reales quienes lograron empatar por tercera vez el score superando los veinte minutos. Hélder Costa rompió con un gran pase centralizado para Mateusz Kilch, quien sin dudarlo demasiado sacó el potente derechazo que superó la resistencia de Alisson. Golazo del polaco para el 3-3.
Y Leeds tuvo su bala de plata, a quince del cierre, con el tiro libre frontal de Kalvin Philips que tomó mucha velocidad pero resultó apenitas ancha a la buena volada del golero sudamericano. Pudo ser el triunfo White.
Liverpool quemó naves en el cierre, pero aunque metió mucha gente en el área le costó ubicar tiros limpios contra la portería de Meslier. De todas formas el local terminaría abrochando la victoria en los instantes finales.
A menos de cuatro minutos para los noventa el ingresado Rodrigo, delantero español, hizo una de amateur; llegó tarde a un balón suelto en plena área visitante e hizo una inexplicable infracción contra Fabinho. Penalazo, indiscutible, insólito, para Liverpool.
Mohamed Salah consumó su triplete con pura jerarquía, sin temblarle un rulo colocó la redonda bien lejos de Meslier. Acá está el Campeón, ganó Liverpool 4-3.
Leeds debe quedarse por un primer tiempo realmente bueno, dónde suplió falencias con voluntad ofensiva y demostró tener herramientas para poder transitar con una buena cosecha su histórico retorno a la elite del Fútbol Inglés.
La próxima fecha Liverpool visitará a Chelsea, mientras que Leeds United debutará como local ante el también ascendido Fulham.