San Martín y Regatas retornaron a los entrenamientos bajo los estrictos protocolos pensando en la atípica temporada que se aproxima.
El primero en arrancar fue el conjunto Rojinegro, que regresó a las prácticas y realizará la modalidad del doble turno durante toda la semana. Además, se supo que los jugadores se dividirán en grupos reducidos para cumplir con los procedimientos de higiene y seguridad estipulados en el protocolo autorizado por las autoridades nacionales y provinciales.
Luego fue el turno del equipo Remero, que -tomando los mismos recaudos que sus vecinos- arrancó su pretemporada con una entrada en calor en cancha para luego dividirse en grupos. Unos trabajaron en el gimnasio, y otros se quedaron en el José Jorge Contte. Los trabajos del gimnasio se basaron en entrenamientos de fuerza y estuvieron supervisados por el preparador físico del equipo, Fernando Suárez, y también de los kinesiólogos Maximiliano Brés y Carlos Viñote.