Grecia comenzó con el pie derecho su camino en las Eliminatorias para la Eurocopa 2020 al derrotar como visitante a Liechtenstein por dos tantos contra cero. Los gritos de Kostas Fortunis, a los 46 de la primera mitad, y Anastasios Donis, sobre los 35 de la complementaria, le dieron los tres puntos al conjunto de Angelos Anastasiadis.
Tiempo de acción para los participantes del Grupo J pertinente a las Eliminatorias rumbo a la Eurocopa 2020. Por un lado, el local, Liechtenstein, posicionado en el 181° lugar del Ranking FIFA, soñando con comenzar de la mejor manera y quedarse con un triunfo histórico; del otro, Grecia, en la posición 45°, buscando reencontrarse con su fútbol tras no clasificar al Mundial 2014 y tener una mala actuación en la UEFA Nations League.
Desde el comienzo del encuentro, los Ethnikí fueron sumamente superiores a los locales, manejando la posesión de balón y llegando en reiteradas ocasiones al arco custodiado por Benjamin Büchel pero fallando constantemente en los metros finales ya sea por imprecisiones propias así como también buenas respuestas del arquero. Por estas razones, el marcador recién se rompería a los 46 minutos de juego cuando Kostas Fortunis recibió un pase flotado para sacar una gran volea que inflaría las redes ajenas, decretando el 0-1 con el que marcharían a vestuarios.
Ya en la complementaria, Grecia seguía dominando a placer y arrimándose a campo contrario. Giorgos Masouras, Andreas Samaris y Dimitrios Siovas lo tendrían pero Büchel se convertiría en el principal responsable que la ventaja sea solamente de un gol. Hasta que, a falta de 10 minutos para el final, Anastasios Donis, que había ingresado desde los suplentes, controlaría sobre la derecha para sacar un violento remate y generar el tanto de la tranquilidad, estableciendo el 0-2 que sería definitivo.
De esta manera, Grecia comenzó con el pie derecho su camino en estas clasificatorias, quedándose con los primeros 3 puntos en condición de visitante. En la próxima jornada, los de Angelos Anastasiadis volverán a ser visitantes de Bosnia y Herzegovina; el conjunto de Helgi Kolviðsson, por su parte, tropezó por primera vez e intentará levantarse aunque deberá medirse ante el más poderoso de la Zona: Italia.