Festejaron los Granotes porque después de veinte fechas pudieron romper el maleficio en La Liga. Sin triunfos durante las primeras 19 jornadas, el conjunto valenciano se dio el gusto de celebrar en su casa ante los Piratas. En una contienda no apta para cardíacos, los de Alessio Lisci se impusieron por 2 a 0 ante los de las Islas Baleares.
Levante aprovechó el momento y, en un gran trabajo colectivo, celebró la conquista de tres unidades que le permitieron ilusionarse con una épica salvación del descenso. Últimos en la elite de España, los rojiazueles vencieron a un Mallorca indescifrable ya que así como vencieron a Atlético Madrid en el Wanda Metropolitano, también sufrieron demasiado con los resultados en el último tiempo.
La visita arrancó mejor en la tarde española. Javi Llabrés exigió en dos oportunidades a Aitor Fernández, figura indiscutida del pleito. El guardameta respondió con creces para evitar la caída de su valla y repetir las viejas historias de las goleadas que recientemente le habían propinado Espanyol, Valencia, y Villarreal. El dueño de casa respondió en la recta final del capítulo inicial pero Leo Román se quedó con el tiro rasante de Enis Bardhi.
El delirio para los Granotes llegó ni bien empezó la segunda parte. Roberto Soldado marchó en un contragolpe y no falló en el mano a mano para poner las cosas 1 a 0. Así los del italiano, Lisci, se ponían en ventaja pero debían cuidarla para dar el batacazo. El destino le jugó una mala pasada por partida doble. En primer lugar los Piratas tuvieron un penal muy cuestionado pero Fernández se lo atajó a Brian Oliván. Cerca del cierre, Fernando Niño empató el asunto pero el VAR le anuló la conquista a los Bermellones por mano del atacante. La frutilla del postre se dio en la última de la contienda con un zapatazo de José Luis Morales que ingresó con la ayuda del palo para tranquilidad del dueño de casa.
Mallorca regresó a las Islas Baleares con las manos vacías y siendo el bufón del campeonato por cederle al último de la tabla de posiciones la posibilidad de un desahogo inconmensurable. Levante, recién en la fecha 20, sumó su primer triunfo en la temporada de La Liga. Y si bien fue merecido por todo lo que sufrió, el 2 a 0 también tuvo esa cuota de suspenso no apta para cardíacos en Valencia.
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