En el partido inaugural entre los Angeles Lakers y los Minnesota Timberwolves, Bronny James y su padre, Lebron, salieron juntos a la cancha y marcaron una momento para la historia del deporte. Esta es la primera vez en la que un padre y un hijo, comparten minutos en cancha en un partido oficial de la NBA.
Recordemos, que estos dos ya habían hecho su debut en el partido de pretemporada ante los Phoenix Suns. Esta vez, fue la que valió, ya que fue un partido oficial de la liga estadounidense, una hazaña que quedará en la historia del baloncesto y guardada en la memoria de la familia James.
Adentrándonos en el segundo partido de esta temporada, en el primer parcial ambas franquicias estuvieron bastante firmes en defensa y un poco tensos por lo que se estaba viviendo a su alrededor. Por unos mínimos detalles, los Timberwolves lograron irse con una diferencia mínima de un punto (22-23).
En el segundo cuarto la cosa cambio. Los laguneros se soltaron y empezaron a crear su ritmo de juego. Dominaban el perímetro, con Anthony Davis en la pintura, y luego remataban desde la linea de tres. A falta de 4 minutos, padre e hijo entraron en escena para hacer historia y también, para irse al medio tiempo con una diferencia de 13 unidades a su favor (55-42).
Luego del descanso, el dominio en la pintura por parte de los Lakers continuaba, pero los visitantes empezaron a asechar desde afuera a su presa, cual manada de lobos. Con Mike Conley a la cabeza y Anthony Edwards acompañando, los de Minnesota se empezaron a acercar en el marcador (82-74).
En el último parcial, el encuentro estaba mas que tenso. De a ratos el tanteador parecía que no se movía, de la gran defensa que estaba manejando cada equipo. D’Angelo Russell, con su nuevo look en el pelo, lideró a la franquicia local a la victoria, aportando de dos, de tres y con alley oops.
Los Angeles Lakers vencieron en el segundo partido inaugural, 110 – 103 a los Minnesota Timberwolves. Su próximo partido, será este viernes 25 de octubre ante los Phoenix Suns.
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