Foto: Prensa Lanús
Para Lanús, la derrota en el Clásico del Sur ya es historia y, en La Fortaleza, recuperó su andar victorioso con una goleada por 4 a 2 ante Patronato de Paraná. Hubo una diferencia abismal en lo futbolístico y lo actitudinal. El Patrón acumuló su séptima derrota consecutiva en la Copa de la Liga.
El dominio fue total para el Granate que intentó romper el cero aunque no tuvo tanta precisión en la primera etapa. Recién, en el final de los cuarenta y cinco iniciales, el equipo de Luis Zubeldía consiguió la apertura del marcador gracias a un penal (mano de Gissi) convertido por el interminable José Sand para irse al descanso con la ventana inicial.
El segundo tiempo no dio respiro. El dueño de casa logró dos goles para encontrar tranquilidad en la cabeza de Tomás Belmonte y en un rebote en el área de Pedro De la Vega. Los hombres de Iván Delfino llegaron al descuento por un tanto de Oliver Benítez pero rápidamente Lucas Vera volvió a anotar para el local con un toque en soledad a la red en el área chica. El tiempo restante solo alcanzó para otro gol de los de Paraná gracias a un error del arquero Lautaro Morales tras un testazo de Sebastián Sosa. Un final electrizante pero con un solo dueño.
Lanús ya está recuperado del golpe ante Banfield y se prendió en la lucha de la Zona 2 de la Copa de la Liga Profesional. El Granate goleó con justicia a Patronato y quedó a dos puntos de Vélez. En cambio, el Patrón se hunde en el fondo y por ahora solo conoce derrotas en el torneo.