La grandeza del Granate, que es puntero absoluto del campeonato, se midió en la noche de Arias y Guidi por dos referentes históricos que dejaron huella en la victoria por 1 a 0 sobre el Decano. Uno de ellos fue Maximiliano Velázquez quien se convirtió en el jugador que más veces defendió la camiseta del club sureño mientras que el otro fue José Sand que volvió a mostrar su vigencia goleadora anotando el único tanto del partido.
Lanús ganó jugando muy bien al fútbol. Tal vez si lo hubiese liquidado en vez de proponer cierto lirismo, la diferencia y la tranquilidad hubiera sido otra para los dirigidos por Jorge Almirón. Sin embargo Atlético Tucumán, después de un primer tiempo insípido, salió a buscar la parda sobre el final de la contienda aunque se acordó tarde y terminó cediendo su invicto, la punta del torneo y al menos el punto que podía haber rescatado de tener mayor fortuna en el Néstor Díaz Pérez.
El dueño de casa manejó los hilos del cotejo. Veloz por las bandas con Velázquez, a quien no le pasan más los años, y José Luis Gómez. Soberbios en el mediocampo para frenar cualquier idea del equipo de Juan Manuel Azconzábal. Y por sobre todo imparable en ofensiva con la velocidad de Pablo Mouche y, la copia de Usaín Bolt con mezcla de magia propuesta por Lautaro Acosta. Todo ese esquema fue explosivo para un oponente que llegaba con pergaminos rimbombantes tras vencer a Racing, Boca y Unión de Santa Fe.
A los 24 minutos de la etapa inicial llegó el único gol de la noche. Nicolás Romat no logró rechazar en la puerta del área chica y Sand logró pellizcar el esférico para vencer a Cristian Lucchetti. El 1 a 0 era el merecido premio para Lanús que antes había avisado con un remate de Lautaro Acosta y con una acción de Nicolás Aguirre en la que terminó hasta chocando a la carrera con el ex guardameta de Banfield.
Después de la conquista también siguió siendo todo del Granate porque rápidamente el «Pepe» tuvo el segundo pero dilapidó un mano a mano y sobre el final de la etapa inicial el «Laucha» Acosta elaboró una jugada personal de antología que si terminaba con el esférico besando las redes hubiese sido uno de los mejores goles del 2016 a pesar que al año aún le restan diez meses. Lo poco y único que ofreció Atlético Tucumán en ataque fue un intento de sobrepique que surgió de los pies de Cristian Menéndez y que contuvo sin problemas Fernando Monetti.
El Decano recién comenzó a crear peligro promediando la complementaria y cuando el local se floreaba pero no lo liquidaba. Tantos lujos, pases correctos, piques al vacío no podían plasmarse en otra alegría para los de Almirón que, a partir del minuto 31 de la segunda etapa, empezaron a sentir los avances del rival.
Menéndez en dos ocasiones, Romat con un cabezazo y un fortísimo remate de Leandro González fueron el peligro que creó el Decano en La Fortaleza. De contra pudo sentenciar la historia «Junior» Benítez pero se quedó sin energía en el instante decisivo. También Lautaro Acosta volvió a apilar jugadores pero no logró definir ante Lucchetti. Y así, el Granate se aseguró la victoria aprovechando que su rival se acordó demasiado tarde de mandarse a la ofensiva.
Atlético Tucumán cedió todo en el sur del Gran Buenos Aires pero cayó de pie ante un contrincante que juega muy lindo al fútbol. Lanús ganó 1 a 0, acumuló su cuarta victoria al hilo y quedó como único líder en la noche donde Velázquez entró una vez más en la historia y el «Pepe» Sand, demostró que aún tiene cartuchos para seguir escribiéndola.