Vinicius tuvo su jornada gloriosa en la Supercopa de España con tres goles para darle un nuevo título al Real Madrid sobre el Barcelona pero la tristeza quedó registrada en el brasileño después de las explicaciones de sus gestos al banco del Blaugrana por la goleada por 4-1 en Arabia Saudita.
“Me quedo muy triste. Todos quieren pelear conmigo porque todos saben que va a salir en la prensa. Vinicius ha hecho esto o lo otro’… Intento estar tranquilo y centrado en el partido para poder hacer lo mejor para mis compañeros”, expresó el delantero tras la salida del vestuario en le país árabe.
Vini continuó con su monólogo y explicó que «el entrenador siempre está ahí para ayudarme. Quiere hacerme una persona mejor. Acabo enfadando a los demás. A mí también y a mis compañeros. Tengo que mejorar”.
El brasileño también hizo un mea culpa acerca de la situación que le toca vivir en los partidos tras ser buscado siempre para una reacción: “Yo no soy un santo. Hablo demasiado y hago regates que no se deben hacer. Pero estoy aquí para mejorar y para dar ejemplo a los niños. El míster y mis compañeros me están enseñando lo que tengo que hacer”.
La sinceridad de Vinicius, a flor de piel.