El Merengue mostró su potencial en Balaídos y se cargó a la segunda víctima de la temporada. El campeón reinante goleó al Celeste por 4 a 1 con un show del cuarteto ofensivo compuesto por Karim Benzema, Vinicius, Fernando Valverde y Luka Modric.
Una mano dentro del área decantó en el primer penal de la noche y favoreció al Real Madrid. El encargado de ejecutarlo ha sido el histórico Benzema que no perdonó al argentino, Agustín Marchesín. Recién empezaba la historia y Celta de Vigo debía remar de atrás ante un rival de fuste.
El dueño de casa tuvo revancha y casi que no precisó del VAR porque la mano de Éder Militao al cabezazo de Gonçalo Paciência fue clarísima. A los 22 minutos del primer tiempo, Jesús Gil Manzano sancionó la segunda pena máxima del encuentro que Iago Aspas cambió por gol frente al belga, Thibaut Courtois.
Celta acorralaba al Real Madrid y estaba mejor parado en Balaídos. Franco Cervi probó con dos remates de media distancia sin puntería. Más tarde fue Gonçalo Paciência quien ganó de cabeza en el área grande aunque el frentazo del lusitano se fue besando el palo izquierdo de Courtois.
Cuando peor la pasaba el Merengue, llegó la reacción. A los 41 minutos del primer tiempo, Modric fue recortando de izquierda a derecha y, sin detener la marcha, sacó un derechazo desde la medialuna que dejó estático a Marchesín para colocar las cosas 2 a 1 en favor de la visita.
El infortunio del fútbol le pegó un duro revés al dueño de casa en el comienzo de la complementaria. Mientras los de Eduardo Coudet reclamaban penal porque la pelota dio involuntariamente en el codo de Éder Militao, llegó el contragolpe de Vinicius que dejó tirado en el suelo al arquero y acabó definiendo con clase para clavar el 3 a 1.
Algo parecido sucedió a los 20 de la segunda parte. El elenco Celeste luchaba en el área rival hasta que Aurelien Tchouameni elaboró la réplica. El francés trasladó el esférico, descargó con Vinicius que asistió con clase a Valverde y el uruguayo resolvió con un disparo cruzado para poner cifras definitivas.
La derrota por semejante score fue un durísimo castigo para Celta de Vigo que le jugó de igual a igual al campeón reinante de La Liga y la Champions. No obstante, la clase y el potencial de los planteles, explicó el 4 a 1 que le permitió a Real Madrid afirmarse en lo más alto de la elite española.
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