Boca Juniors provocó una locura en su llegada a la ciudad de Cali para afrontar su debut en la Copa Libertadores. El plantel xeneize arribó alrededor de las 21 horas a tierras cafeteras y en el hotel aguardaba un malón de fanáticos que querían conocer de cerca a los jugadores a puro color, bandera y aliento.
La policía debió intervenir para detener a los hinchas de azul y oro que tenían la intención de abalanzarse sobre los futbolistas ante la desesperación por una imagen con ellos. En un momento, varias personas lograron evitar los controles de la seguridad y llegaron a estar a pocos centímetros de los protagonistas aunque no ocurrió nada para lamentar. Es más, Darío Benedetto le firmó un autógrafo a un fanático mientras lo sacaban los efectivos.
El Xeneize despierta pasiones en todas partes y Cali no fue la excepción. Hoy, a las 21.30 horas (de Argentina), Boca comienza un nuevo sueño ante Deportivo Cali en la torneo que es su obsesión y los hinchas también empezaron a jugar su partido.