Georgia tuvo el triunfo con un feroz contragolpe que Saba Lobzhanidze no pudo consumar en la última jugada del partido.
El histórico empate de Georgia pudo ser un todavía más notable triunfo si Saba Lobzhanidze, jugador de Atlanta United, hubiese aprovechado su chance.

República Checa fue superior y mereció más, pero apenas logró el empate y casi pierde todo tras el contragolpe de 3 contra 1 que no supo convertir el rival.
Saba Lobzhanidze recibió solo, por vértice derecho, y definió bien, pero demasiado alto, ante la desesperada salida del arquero Stanek.
Be the first to comment