Continuando con nuestra investigación acerca de lo charlado por el actual Presidente de la AFA, Claudio Tapia de eliminar los promedios en el año 2020 cuando lleguen a haber 22 equipos en la Primera División (aunque nada concreto aún, sino una simple opinión que en el futuro podría transformarse en un hecho), Vermouth Deportivo te hace un recorrido sobre la historia de los promedios y si estos ayudaron o no a los denominados equipos «grandes».
Todo comenzó en 1957, cuando aún la máxima categoría constaba de 16 equipos que disputaban 30 fechas. El primer conjunto descendido con esta modalidad fue Ferro junto a Tigre que terminó último ese campeonato. Se volvió a repetir este método en 1959 y 1960 cuando bajaron Tigre y Central Córdoba. Hasta ahí no hubo problema alguno, hasta que en 1961 agregaron un descenso más. Esta vez, Lanús y Los Andes perdieron la categoría. En 1963 se suspendió dicho sistema por 20 años y se volvió al viejo mecanismo que el último y anteúltimo en la tabla de posiciones descenderían.
Pero luego del descenso de San Lorenzo en 1981, se volvió a implementar dicho sistema ya que era la primera vez que uno de los equipos denominados «grandes» descendía, por lo que en el Metropolitano del 83′ volvieron los promedios de la mano de Julio Humberto Grondona y desde allí jamás dejo de funcionar.
Pero ¿Este sistema terminó beneficiando o perjudicando a los grandes?
En el 83 como bien dijimos, se volvió a implementar y las víctimas fueron Nueva Chicago y nuevamente otro grande, Racing Club, por lo que volvió a fallar dicho sistema en proteger a los poderosos. Pero La Academia si bien lo afectó en aquel entonces, salió favorecido en la temporada 2013/14 cuando finalizó último en la tabla general. Además, llegó a disputar una promoción, la del 2008 frente a Belgrano de Córdoba.
Independiente, por el contrario, fue el más perjudicado. Su descenso en el 2013 fue producto de tres malos años pero de no haberse aplicado los promedios, El Rojo no hubiera jugado en la B Nacional ya que nunca terminó en los últimos puestos.
San Lorenzo fue otro, que si bien no volvió a la B Nacional, debió disputar una promoción en el 2012 ante Instituto de Córdoba, a pesar que nunca terminó último.
River, pasó por los dos estados. Se vio perjudicado por los promedios cuando perdió la categoría en 2011 en la promoción ante Belgrano de Córdoba pero en 1983 debió haber descendido por terminar anteúltimo en la tabla de posiciones solo por delante de Racing de Córdoba, por lo que dicho sistema lo benefició.
Boca es el único que al menos hasta ahora jamás lo perjudicó ni benefició ya que no estuvo en los últimos lugares ni en la tabla de los promedios.
Foto: datuopinion.com