La voz del estadio de Defensores Unidos tiene su propia historia. Una silla de plástico, una sombrilla, un micrófono y un parlante arriba de una casilla son los instrumentos de José Luis Bogliani, el hombre que le brinda amor a su club a través de la palabra y la presentación de cada hecho que ocurre en la casa del Celeste.
«Estoy desde toda la vida en Defensores Unidos pero hace veinticinco que hago la voz del estadio. El club es mi casa, me crié adentro. Es el patio de mi hogar y vivo a una cuadra y media. He pasado por todas acá», cuenta «Pepe» como es conocido en el barrio.
José Luis se autoproclama como el creador del nombre por el cual es conocida la cancha. «Una anécdota que se puede contar es que yo fui quién bautizó al estadio como el Gigante de Villa Fox porque recuerdo de viejas personas que antes hacían la voz del estadio y siempre le daban una nota de color. Un día con un amigo periodista como Mariano Ferrari empezamos a tener una comunicación vía radio-telefónica y me preguntaba qué pasaba en la cancha y yo le contestaba: -Acá, en el Gigante de Villa Fox, pasa esto y lo otro y quedó-. Ahí lo empecé a usar como un latiguillo para presentar la voz del estadio y le quedó el nombre. Hoy, en los medios se le dice así», relata el zarateño.
Su ubicación cambió año tras año pero la pasión continuó en el mismo lugar del corazón. «Antes mi lugar era en las cabinas tradicionales, en la torre de control. Fuimos cambiando como la estructura y nos fuimos pasando a otros lugares hasta llegar al techo de esta casilla. Acá ya tengo un ascenso y nos vamos a quedar ahí. La silla y la sombrilla es una constante, llueva, truene, haga frío, haga calor», reconoce el hincha del CADU que, además, revela: «Hago lo que me gusta, soy un locutor aficionado. Lo hago a manera de hobby, es mi cable a tierra y me gusta mucho hacerlo».