El fútbol argentino encontró en la pandemia una buena excusa para justificar algunas cosas de su calendario como, por ejemplo, la quita de descensos en la Liga Profesional y las categorías del ascenso. No obstante, por otros motivos ajenos al coronavirus, uno de los campeonatos más importantes del país y que brinda una plaza para la Copa Libertadores estuvo casi dos años para poder terminarse. Finalmente, después de un año, diez meses, y vientidós días, Boca alzó la Copa Argentina 2020/21.
Clasificar al torneo más federal de todos era un objetivo claro en 2019 cuando el mundo entero vivía sin tapabocas ni restricciones. Aquél verano del año pasado, cuando en Italia y España empezaban a hablar de una gripe bastante fuerte y de posibles confinamientos, empezó una nueva edición de esta competencia con las eliminatorias entre elencos del Federal A.
El 15 de enero de 2020, Círculo Deportivo recibía a Camioneros en las afueras de Mar del Plata, mientras que Sol de Mayo hacía lo propio con Deportivo Madryn en La Patagonia. Recién los 32avos de final empezaron el 25 de febrero con el triunfo de Gimnasia La Plata ante Sportivo Barracas en cancha de Quilmes y con la presencia aún de Diego Armando Maradona. Nadie podía imaginarse lo que venía aunque ya en marzo se olfateaba la suspensión.
Platense perdía con Deportivo Madryn en Caseros, Sarmiento vencía a Douglas Haig en dos días distintos, y Argentinos Juniors eliminaba a Cañuelas en lo que era uno de los últimos cotejos con público en el país. El ritmo del certamen venía bárbaro pero ahí sí fue la pandemia quien causó estragos ya que durante siete meses prácticamente no hubo fútbol en el territorio nacional.
Más allá de la situación sanitaria, la Copa Argentina siempre fue un torneo interesante para muchos pero secundario para otros. Eso genero que clubes pidiesen postergar sus encuentros, pensar sobre todo en el calendario del 2021, exigir que sus partidos caigan cuando haya receso y por eso mismo durante todo el presente año se intentó completar la grilla con más cuestiones de escritorio que otra cosa.
Una de las últimas muestras de ese tema de marquesina y egos fue la semifinal entre Talleres de Córdoba y Godoy Cruz Antonio Tomba que recién se jugó el 1 de diciembre, casi un mes más tarde del partido de la llave opuesta que dejaba al Xeneize en el encuentro decisivo por el título. Aquí la pandemia nada tenía que ver, y el calendario seguía perdiendo sus hojas sin resolver un certamen que había empezado el 15 de enero de 2020.
Finalmente, el 8 de de diciembre de 2021, después de 693 días, se terminó la Copa Argentina versión 2020/21. Prontamente se sorteará la del año próximo e incluso, por esas cosas de los fixtures y el desarreglo que hay en el fútbol argentino, hasta ya hay un clasificado para la edición 2023 que nadie sabe cuándo comenzará, cómo se jugará, ni cuándo. Por lo pronto, y hasta el momento, Boca Juniors se quedó con el trofeo que se hizo esperar durante casi dos años.
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