El magnífico delantero nacido en Lyon fue en búsqueda de su quinto título intercontinental. Tras su sequía en los títulos de 2017 y 2018, el francés cortó su racha y volvió a festejar en un Mundial de Clubes para llegar al cuarto festejo en esta competencia.
Karim Benzema anotó ante Cruz Azul en 2014 pero no pudo hacerlo en la final contra San Lorenzo de Almagro. Más allá de eso, ese diciembre la Casa Blanca levantó un nuevo trofeo para sus vitrinas dejando con las manos vacías al elenco argentino.
En el maravilloso 2016 todos los goles fueron made in Francia y Portugal porque Real Madrid goleó al América y al Kashima Antlers para alzar una nueva presea. Tanto al conjunto mexicano como al japonés, el oriundo de Lyon le metió un tanto mientras que todos los restantes fueron de Cristiano Ronaldo.
No pudo festejar de manera individual en 2017 y 2018 pero sí formó parte del plantel que ganó esos dos títulos para un tricampeonato consecutivo inolvidable para el Merengue. Ausente en la semifinal ante Al Ahly, ahora Carlo Ancelotti le dio la titularidad frente Al-Hilal y el galo no falló.
Antes del cuarto de hora de la complementaria, Luka Modric combinó con Vinicius. De esa pared llegó el centro del brasilero que encontró los botines de Benzema. Y el histórico goleador del Real Madrid no desperdició la oportunidad de anotar el cuarto gol de su historia en el Mundial de Clubes.
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