Pasaron casi siete meses de aquella tarde en la cual el Millonario había oficializado que no se presentaría a jugar en el Monumental ante el Decano por la pandemia que aún no registraba problemas de envergadura en la República Argentina. Sin embargo, 204 días más tarde, y a 11 mil kilómetros de distancia, Juventus y Nápoli protagonizaron una novela prácticamente similar a la acontecida en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Los rebrotes de covid-19 pusieron en jaque varios partidos en diversos puntos del globo terráqueo. Incluso en Estados Unidos se postergaron encuentros de la MLS y hasta del fútbol que juegan ellos con pelota ovalada. En Italia, Genoa y Torino decidieron postergar su pleito por un número elevado de positivos en el Grifo. Lo que nadie imaginó fue que, Turín no hubiese tenido nada de acción en la fecha 3 de la elite tana.
Los Azules dudaron hasta último momeno. El viaje del sur al norte del país corría peligro porque dos personas del plantel no pasaron los testeos previos a la contienda. El temor, instaurado puertas adentro, generó incertidumbre a la hora de tomar una decisión para los de Gennaro Gattuso que, más allá de la situación epidemiológica, se disputaban ante los de Andrea Pirlo la cima absoluta del campeonato junto al Milan y el Atalanta.
Una vez que quedó confirmado que el Nápoli no se presentaría a jugar ante la Vecchia Signora, dos caminos se abrieron. Así como aquella vez Atlético Tucumán ni siquiera llegó al Monumental y se labró un acta junto a la terna arbitral mostrando sus intenciones de jugar ante River, en este caso la potestad corría por parte del dueño de casa. Juventus podía aplazar el juego y solidarizarse o dar el presente como sí lo hizo, judicialmente, el Decano.
Claramente los de Pirlo llegaron al estadio en Piamonte, vestidos como si nada sucediera, esperando pisar el vestuario para la puesta a punto, pero faltaban los napolitanos en el recinto de Turín. Así, sin más, los tres puntos le correspondieron al último campeón de Italia a quien le dieron el encuentro ganado por 3 a 0 porque no se presentó su rival aunque, claramente, la Federación Italiana podrá revertir esta historia. La novela, recién empieza.