La Vecchia Signora tuvo momentos de mucha superioridad ante Friburgo pero apenas pudo imprimir una ventaja mínima en el marcador. Todo se definirá la próxima semana en Alemania.
La Juve hizo el gasto ante su público y aunque hubo reparto en la tenencia del balón durante la primera mitad todas las jugadas de peligro fueron para el equipo de Allegri.
Rabiot forzó la respuesta de Flekken en un tiro cruzado que no fue gol de casualidad y el mismo arquero se destacó con dos lúcidas respuestas ante los tiros libres de Cuadrado y Vlahovic.
Bremer tuvo el suyo de cabeza, poco después de la salida de su compañero de defensa Alex Sandro por lesión, y Juan Guillermo Cuadrado volvió a probar los reflejos de Flekken con un potente rebote que terminó con Dusan Vlahovic desviando el cabezazo.
El cero se imponía al descanso y los nervios comenzaban a aparecer en el conjunto local, ya entrado el complemento. Sin embargo y antes de los diez minutos Filip Kostic sacó el perfecto centro que encontró un mejor cabezazo de Ángel Di María.
Cuarto gol en sus últimos dos partidos de Europa League para Fideo, intratable en la competencia. La ventaja relajó a Juventus, que cedió control al rival.
Friburgo no encontró los caminos para generar riesgo con regularidad, aunque estuvo al borde de empatar con el gol anulado a Holer por mano previa.
El combinado alemán lo intentó hasta el final e incluso manejó mejor la pelota, pero se mostró inofensivo.
Juventus jugó para golear y terminó ganando por la mínima, un resultado que deja totalmente abierta la llave.