El Lobo Rojo se había complicado solo cuando en el comienzo de la complementaria Iván Romero vio la tarjeta roja en manos de Juan Pafundi lo cual determinó que el local jugase casi todo un tiempo con un hombre de menos. Sin embargo, los dirigidos por Daniel Sagman, fueron en todo momento superiores a su rival y, a pesar de la diferencia numérica, supieron como vencer al Carcelero por 1 a 0 aprovechando un grosero cálculo de su arquero, Juan Ghiglione.
Se midieron demasiado Juventud Unida y General Lamadrid, dos equipos que cayeron en la Primera D tras perder la categoría la temporada pasada. De a poco fue el dueño de casa quien comenzó a perder la vergüenza y a tomar protagonismo aprovechando la rapidez de Héctor Carrozzino y la clase de Lionel Fonzalida. Por el lado de los de Villa Devoto sólo se vislumbraban algunos destellos del «Pipi», Emiliano Mosman, que por la banda derecha lograba al menos arrimarse a la valla contraria. Sin embargo las únicas dos situaciones claras de la etapa inicial ocurrieron en el arco de los dirigidos por Héctor Balsa.
A los 16 minutos del primer tiempo tuvo la primera oportunidad el Lobo Rojo cuando un tiro libre, a la altura de un córner, fue conectado a medias por Fonzalida que, de haber cabeceado mejor, hubiese encontrado la apertura del marcador. A los 40 recién volvió a avisar el local con un zapatazo de Romero que contuvo abajo Ghiglione. Posterior a ello, llegó el Carcelero con un disparo cruzado de Nahuel Torres que atajó sin problemas Ricardo Grieger.
En la complementaria todo parecía complicarse para los de Daniel Sagman por la pronta expulsión de Romero. Rápidamente el entrenador puso en cancha a Diego Garbero que reacomodó toda la defensa y, de esa forma, no sufrió demasiado la diferencia numérica. La visita adelantó sus líneas y el cotejo se jugaba de igual a igual en Muñiz hasta que a los 23 minutos Juventud Unida contó con un tiro libre a la altura de la mitad de cancha que aparentaba no generar demasiado riesgo. Gabriel Serrano desde 40 metros sacó un potente bombazo en elevación, Ghiglione hizo vista, el sol lo encandiló y la pelota se metió en un tanto que quedará para los especiales de fin de año.
La visita buscó con pocas ideas claras el arco contrario y recién en tiempo de descuento exigieron a Grieger que respondió de manera soberbia ante un cabezazo de Torres y otro de Eric Herensperger. El Lobo Rojo, en contrapartida, apostó a liquidarlo de contragolpe pero terminó arrinconándose contra su propia valla para cuidar el triunfo.
Juventud Unida cantó victoria por primera vez en el torneo mientras que General Lamadrid se quedó con las ganas de quedar como escolta del líder, Yupanqui. El sol fue testigo de la alegría y el esfuerzo de los de Sagman y de un encuentro que los de Devoto, posiblemente, se lamenten a futuro.