Los cuartos de final del Reducido de la Primera C se disputarán con un solo partido de 90 minutos, con ventaja deportiva, y cuyo ganador quedará entre los cuatro candidatos que aspirarán al ascenso a la Primera B Metropolitana. Uno de los cruces tendrá la particularidad de enfrentar a dos clubes con nombres de políticos argentinos que a continuación les contaremos un poco su historia.
Justo José de Urquiza es un club con sede en Caseros y estadio en Loma Hermosa. Leandro Nicéforo Alem se fundó en 1925, en General Rodríguez, y con trabajadores de la fábrica láctea de La Serenísima. Sendas escuadras se medirán en Los Polvorines con el sueño de acceder a la siguiente etapa del octogonal pero sin olvidarse que sus nombres se deben a viejos íconos del país.
Así como se fundaron los San Martín, los Belgrano, los Samiento, muchos otros elencos también apostaron a nombres para bautizar a las entidades. Douglas Haig por ejemplo fue un mariscal inglés de la Primera Guerra Mundial. Godoy Cruz por ejemplo también lleva la marca de Antonio Tomba en homanaje a una bodega de Mendoza que también practicaba fútbol.
No obstante los clubes con nombres políticos tienen una historia y ella es la misma para todos. Justo José de Urquiza fue presidente de la Confederación Argentina entre 1854 y 1860. Enemigo acérrimo de Juan Manuel de Rosas que quería centralizar el control del país desde Buenos Aires, fue justamente uno de los estrategas de la Batalla de Caseros. Se trató de un militar que buscó un gobierno federal y no unitario para el país hasta que firmó el pacto de San José de Flores sin poder llegar al corazón de los porteños que, a pesar de las continuas derrotas, seguían resistiendo.
Urquiza murió en Entre Ríos un 11 de abril de 1870. Leandro Nicéforo Alem, ese mismo día, cumplía recién 28 años y un mes exactamente. Había nacido en Buenos Aires y desde muy joven se abocó a la política. En 1890, después de ir saltando por diversos partidos políticos, decidió ser el fundador de uno que ha perdurado a lo largo de los siglos: La Unión Cívica Radical. En una revolución fallida tuvo una fuerte discusión con su sobrino, Hipólito Yrigoyen, quien años más tarde sería presidente de la República Argentina. Su vida acabó trágicamente el 1 de julio de 1896, paradójicamente 78 años antes de la muerte del padre del peronismo, cuando el propio masón decidió suicidarse dejando una carta que de puño y letra afirmaba: «He terminado mi carrera, he concluido mi misión. Para vivir estéril, inútil y deprimido, es preferible morir. ¡Sí, que se rompa, pero que no se doble!»
El fútbol es un camino de enseñanza, una vía para que todos aprendan a partir del deporte más hermoso que hay sobre el planeta. Y aquí, a pesar que en 90 minutos definan quien sigue rumbo a la pelea por el segundo ascenso a la B Metropolitana. Dentro de la cancha se medirán Jota Jota y el Lechero que para la historia, no dejan de ser, nada más y nada menos, Justo José de Urquiza y Leandro Nicéforo Alem.