Brasil pudo lograr lo que no había conseguido en toda su historia y se alzó con la medalla de oro al vencer a Alemania, por penales, en la definición del fútbol masculino. La Verdeamarelha aprendió de sus errores para salir adelante y festejar: aprendió de su caída en la final de Londres 2012 ante México y también aprendió de la humillación que recibió en su casa ante los Germanos en el último mundial para no volver a repetir viejos errores. De esta manera, el equipo conducido por Rogerio Micale y con Neymar como principal figura y héroe, se subió a lo más alto.
En el estadio Maracaná de Rio de Janeiro, Brasil y Alemania disputaban la final de fútbol masculino. Por un lado, el local y favorito, Brasil, saltaba a cancha, ante su público, con la presión de lograr la medalla que tanto deseaba y jamás había podido conquistar. En frente, la joven Selección de Alemania, quien había realizado un gran certamen y quería coronarlo aguándole la fiesta al dueño de casa y quedándose con la presea de oro.
Con arbitraje del iraní Alireza Faghani comenzó el juego ante más de 80.000 espectadores. Durante el comienzo, el equipo dirigido por Horst Hrubesch fue quien salió mejor y dominaba a su contrario. A los 10 minutos, Julian Brandt disparó un gran remate que se estrelló en el travesaño ante la mirada del ya vencido Weverton.
Con el correr de los segundos, el anfitrión fue creciendo en su juego, equiparando las acciones del partido. Pasado el cuarto de hora, Luan tuvo en sus pies la primera de peligro con un disparo mordido que fue despejado por Niklas Suele. Y a los 27 minutos, Neymar se hizo cargo de un tiro libre cerca del área y colocó la pelota en un ángulo con un hermoso derechazo, colocando el 1-0 y la explosión de todo Brasil.
El gol recibido hizo reaccionar al conjunto Germano que salió decidido en busca del tanto de la paridad. A los 35 minutos, Brandt disparó un tiro en el borde del área que fue salvado por Weverton. Un par de minutos más tarde, Sven Bender lo tuvo con un cabezazo que golpeó el travesaño. El final del primer tiempo llegaba con la ventaja para Brasil, pero Alemania era amplio merecedor de la igualdad.
En el complemento, el dominio absoluto continuaba favoreciendo a los de Hrubesch. Hasta que finalmente, a los 13 minutos, Maximilian Meyer apareció sólo dentro del área y con un remate cruzado logró vencer la resistencia de Weverton, colocando el 1-1 en el marcador. Alemania encontraba la paridad ante un dormido y nervioso Brasil.
Tras el gol del empate, el partido entró en una meseta donde ningún conjunto se hizo dominador. Recién por la mitad de la segunda parte, Brasil con Neymar como protagonista, comenzó a crecer e ir en busca del tanto que asegure la medalla de oro, pero siempre chocó con una sólida y férrea defensa alemana que evitaba cada posibilidad de gol. Por eso, y al cabo de los 90 minutos, Brasil y Alemania no se sacaban diferencias y forzaban el tiempo extra.
Durante la prórroga, el cotejo se tornó intenso y, por momentos, de ida y vuelta. Alemania dejaba venir a Brasil y buscaba lastimar con un contragolpe letal. Sin embargo, la más clara fue para la Verdeamarelha a los 108 minutos, cuando Felipe Anderson quedó cara a cara con Timo Horn y ejecutó un disparo que se fue junto a un poste. Los 30 minutos de tiempo extra llegaban a su fin y el ganador debía ser resuelto por tiros desde el punto penal.
Los alemanes fueron quienes comenzaron con las acciones, por intermedio del remate de Ginter que venció a Wevertón y colocó el 1-0; el empate fue convertido por Renato Augusto; luego llegó el turno de Gnabry y el 2-1 para Alemania; la paridad fue impuesta por Marquinhos; el 3° gol de Alemania fue convertido por Brandt; el 3-3 lo colocó Rafinha; una nueva ventaja fue sacada por Suele, pero Luan volvió a poner todo iguales; en el 5° disparo de la Selección Germana llegaría un grito de explosión del Maracaná: Wevertón le contenía el remate a Petersen dejando en los pies de Neymar la medalla de oro. Ney se hizo cargo del último disparo y con un gran disparo consagró a Brasil como nuevo campeón de los Juegos Olímpicos.
Brasil, que había comenzado estos Juegos, ante su público, con el deseo/obligación de consagrarse para lograr lo que nunca, cumplía con su objetivo. La Verdeamarelha, que ya contaba con títulos de todos los torneos habidos y por haber a excepción de los Juegos Olímpicos, conseguía la medalla de oro por primera vez, logrando dejar atrás su mala racha de 3 finales perdidas. Ante su gente, en sus juegos y con Neymar como héroe, Brasil es el nuevo campeón.