La Selección Argentina de futsal masculino reaccionó a tiempo y consiguió un empate agónico frente a Egipto, en la fecha inicial del Grupo A de los Juegos Olímpicos de la Juventud. Moamen Morsy y Belal Hassan pusieron en ventaja al equipo visitante, mientras que Alan De Candia y Joaquín Hernández anotaron para la Albiceleste. Más de 6000 hinchas coparon el estadio principal de Tecnópolis, ayer por la noche, y se fueron eufóricos por la remontada del equipo dirigido por Matías Lucuix.
Comenzó el sueño. Los corazones empezaron a latir. El aliento de la gente se sintió una vez más, como sucede en cada oportunidad en la que un equipo o deportista defiende la celeste y blanca. Muchas personas no sabían las reglas. Algunos se fastidiaban con la delegación visitante porque intuían que se demoraban en cada jugada detenida, pero no sabían que el reloj estaba frenado. Había hinchas que intentaban ser un reglamento humano para aquellos que protestaban permanentemente. Pero lo cierto es que las voces se unieron, a pesar de varios desconocimientos deportivos, al grito de: “Vamos, vamos, Argentina. Vamos, vamos a ganar. Que estás banda quilombera. No te deja, no te deja de alentar”.
La Selección nacional es una de las favoritas a quedarse con la medalla dorada. La capa de protagonismo la tiene no solo por ser anfitriona, sino también por la calidad de jugadores. Pero lo cierto es que por momentos la pasó mal. El equipo inicial que paró Lucuix fue Franco Pezzenati, Nahuel Urriza, Alan De Candia, Ezequiel Ramírez y Joaquín Hernández. Al principio, Egipto estuvo más ordenado y fue más preciso. A los 13 minutos del primer tiempo, Morsy puso el 1-0 a favor de los visitantes. Pero a los 18, la Albiceleste recibió otro baldazo de agua fría con el gol de Hassan.
En el complemento, los cinco de Argentina que salieron en busca de una remontada fueron Pezzenati, Facundo Gassmann, De Candia, Ramírez y Agustín Raggiati (quien tuvo la misión de ser arquero-jugador). Argentina buscó descontar rápidamente, pero se topó con una buena defensa y tuvo que esperar e intentar de diversas formas. A los 17, De Candia se encontró con la pelota debajo del arco, la empujó y descontó. Pero la hazaña llegó más tarde, gracias a Hernández, quien a falta de 46 minutos para la finalización del partido puso el 2-2 definitivo.
La gente aplaudió y ovacionó a los jugadores. Argentina consiguió un punto muy valioso en el comienzo de los Juegos Olímpicos de la Juventud. El próximo miércoles, a partir de las 18, deberá jugar contra Eslovaquia, en el mismo estadio. Egipto, en cambio, lo hará a las 20 frente a Irak.