Boca Juniors volvió a empatar en el comienzo de la Copa Libertadores como en la edición del año pasado con un insorportable empate en la altura de Cochabamba. Fue 0 a 0 ante Jorge Wilstermann en un partido que tuvo al Xeneize con momentos de sufrimiento y otros tranquilos. El árbitro Bascuñán no le cobró un claro penal al equipo argentino.
El primer fue la nada misma. Lo mejor del conjunto dirigido por Gustavo Alfaro se concentró en la seguridad del arquero Esteban Andrada y Lisandro López y la claridad de Iván Marcone y Carlos Tévez. Hubo pocas situaciones de peligro y, en una de ellas, Bascuñán obvió un penal sobre Agustín Almendra. Los bolivianos complicaron con la buena actuación del Pochi Chávez.
La agresividad apareció en el complemento con un azul y oro con más intensiones de ataque. Andrada se volvió a lucir ante una situación clara de Melean y luego, Chávez se perdió la apertura del marcador. Por momentos, la visita la pasó mal pero por otros tuvo la victoria en los pies de Nahitan Nández y Mauro Zárate.
La noche boliviana fue un punto y nada más para Boca Juniors que sumó una unidad en la altura. Un cero a cero que no mostró mejorías con respecto a los demás partidos.