Jayson Tatum: La historia del joven que se convirtió en súper estrella

El jugador de Boston Celtics tendrá su primera participación en las Finales de la NBA, luego de un admirable camino de superación, que intentará coronar con el Trofeo Larry O’Brien.

Tatum nació el 3 de marzo de 1998 en Saint Louis, Missouri. Su madre, Brandy, lo tuvo cuando tenía 19 años, y su padre, Justin, en ese momento no se hizo muy presente debido a que perseguía su sueño de ser jugador de baloncesto. Jayson se crió durante su niñez prácticamente bajo el cuidado de su mamá, que se las rebuscaba para poder pagar las cuentas, teniendo varios trabajos, aunque nunca optó por dejar sus estudios.

De todas formas, a pesar de las recurrentes dificultades, el alero no desistió de seguir su pasión (integrar un equipo NBA) y desde una temprana edad se enfocó en mejorar sus habilidades. Ingresó, durante su etapa en la secundaria, al Chaminade College Preparatory School de Creve Coeur de Missouri, donde evolucionó progresivamente al punto de que, en su última temporada, promedió 29,6 puntos y 9,1 rebotes por partido. Fue elegido jugador del año y atleta del año, siendo galardonado con el prestigioso Gatorade National Player of the Year, y participando en el McDonald’s All-American Game, el Jordan Brand Classic, y el Nike Hoop Summit, en donde tuvo muy buenas actuaciones.

En 2015, ingresó a la Universidad de Duke para jugar baloncesto universitario, permaneciendo solo un año​, en la que tuvo de media 16,8 puntos, 7,3 rebotes, 2,1 asistencias, 1,3 robos de balón y 1,1 tapones por encuentro. Fue incluido en el tercer mejor quinteto de la Atlantic Coast Conference y en el mejor quinteto de novatos.​

Al finalizar su participación con los Blue Devils, se declaró elegible para el Draft de la NBA, en la que fue seleccionado en tercera posición por Boston Celtics. Debutó ante Cavaliers, firmando un doble-doble, y dando muestras de su elegante juego.

Luego de demostrar un muy buen nivel, fue premiado con un lugar en el quinteto de rookies, y terminó en el tercer lugar en la búsqueda del Rookie del Año.  A nivel colectivo, su equipo accedió a las Finales de Conferencia, aunque cayó ante Cleveland por 4-3.

En su tercera temporada, fue seleccionado para jugar en el All Star Game, luego de pasar a tener un rol más importante ofensivamente tras la salida de Kyrie Irving. Finalizaron nuevamente su participación en Finales de Conferencia del Este, en donde fueron derrotados por Miami Heat 4-3.

Después de eso, llegaron las críticas. Tras un mal año de Boston, en donde clasificaron vía Play-In a los PlayOffs, perdieron en primera ronda ante Brooklyn Nets por 4-1. La prensa especuló de si era el camino correcto el apostar en Tatum y en su compañero Jaylen Brown, ya que en un largo período de tiempo nunca habían podido ganar el Este, a pesar de tener una buena plantilla.

Sin embargo, todo cambió esta temporada. Con la llegada de Ime Udoka como entrenador en jefe, y la asunción de Brad Stevens como mánager general, se dieron las incorporaciones de piezas que son claves en los actuales Celtics, como Al Horford y Ben White. La defensa, que había sufrido mucho, se solidificó, lo que -en consecuencia- aceitó el ataque.

De esa manera terminaron segundos, con un récord de 51-31, y teniendo a Jaylen como estandarte. En cuartos de final se enfrentaron nuevamente a Nets, -en la previa- uno de los máximos contendientes a quedarse con el ansiado Trofeo Larry O´Brien. Aunque esta vez, ocurrió todo lo contrario.

El equipo de Kevin Durant y Kyrie Irving, que se había desprendido de los servicios de James Harden un tiempo atrás, no dio la talla en el momento más importante y se despidió como el único equipo que no gano un partido en postemporada. Fue un aplastante 4-0 para Boston, liderados por un fantástico Tatum.

En la siguiente fase se toparon con Milwaukee Bucks, que defendía la corona obtenida en el semestre anterior. Ambos mostraron un espíritu combativo, aunque los duelos no fueron los mismos tras la salida por lesión de Khris Middleton. Giannis Antetokoumpo y sus compañeros pusieron todo de sí para tratar de suplir la baja de su segunda espada ofensiva, pero no bastó.

A pesar de eso, Bucks estuvo muy cerca de derrotar a Celtics, ya que estuvo parcialmente en ventaja 3-2, pero los dirigidos por Udoka tenían otros planes. De nuevo, Tatum a la vanguardia y siendo acompañado por Jaylen Brown y Marcus Smart, llevaron a cabo la remontada y se clasificaron tras imponerse 109-81 en el séptimo juego.

Luego de eso, vino Miami, que había sido la primer semilla con un récord de 53-29. Tras una gran batalla por parte de ambos, donde los dos tuvieron dificultades para armar el equipo, volvió a aparecer el número 0, que tuvo números de 25, 8 y 5, ganando el MVP de las Finales, y sellando su pase a la instancia decisiva después de tantas derrotas.

Ahora, Jayson, con más hambre de gloria que nunca, llega a la gran Final consolidado como súper estrella y líder de los suyos.

¿Podrá ganar su primer anillo?