Después de la denuncia de La Liga de España al PSG y el Manchester City, Javier Tebas se refirió al verdadero problema de los llamados ´clubes-estado´ en su aporte en la Plataforma Consultiva de Clubes. El presidente de la organización española levantó la bandera del ´fair play financiero´ y puso en duda el accionar del Paris Saint-Germain en materia económica. ¡La polémica sigue!
EL VERDADERO PROBLEMA. «El problema no es que un Estado sea titular de un club, el problema es que normalmente son aquellos clubes que tienen conductas reprochables en el ámbito económico, de las normas del ‘Fair Play’ financiero y las normas futuras. Estos comportamientos reprochables son identificables: normalmente los patrocinios no son a precio de mercado, están sobrevalorados. No hemos sido capaces de diseñar un sistema que los controle».
EL PROBLEMA DE LAS PÉRDIDAS. «Además, deslocalizan pagos de sus países, Francia o Inglaterra, para llevarlos a sus estados y quedar fuera del control económico, y a efectos formales da la sensación de que sí cumplen. Y la tercera es que no tienen problema para las pérdidas, cuando cualquiera en el fútbol sí los tiene».
SOBRE EL PSG. «Es imposible que pueda tener 200 millones de euros más de ingresos comerciales que el resto, no es un dato real. Un indicio son sus seguidores en redes sociales. Tiene un 18% más de ingresos comerciales que la media de todos los demás grandes clubes. El PSG ha aumentado su mala salarial en la época Covid, acabará con una masa de 600 millones esta temporada, sin contar la renovación de Mbappé. Es evidente que no se cumplen las normas del Fair Play financiero».
LA DENUNCIA DE LA LIGA. «No denunciamos al PSG por el caso Mbappé o por el Madrid. Lo hacemos por el ecosistema del fútbol europeo. Ya en 2017 denunciamos a City y PSG. Los dos clubes fueron sancionados por UEFA, y a los dos el TAS, en dos decisiones sorprendentes, les revocó las resoluciones».
UNA COMPETENCIA LIMPIA. «Si miráramos a otro lado en cuestiones de control económico y la trampas que se hacen, incumpliríamos nuestras normas de gobernanza. Queremos que la competición sea lo más limpia posible y estos clubes hacen mucho daño al control económico».