No fue un partido fácil para la Azzurra y, de hecho, batalló más de la cuenta y perdió puntos importantes en el tramo final del partido. En la noche de Skopje, el debut de Luciano Spalletti en el banco de la visita se celebraba con un cerrado 1 a 0 gracias a la astucia de Ciro Immobile, pero todo terminó en empate.
Macedonia del Norte recibió al campeón reinante del viejo continente, le hizo frente y supo dibujar un primer período bastante parejo. En el arranque de la complementaria, Italia pegó prácticamente desde el vestuario y torció el asunto para siempre.
Se jugaba un minuto de la segunda mitad y la pelota merodeaba la cueva local. El esférico volaba por el aire, parecía maltratado, hasta que lo agarró Nicolò Zaniolo en la puerta del rectángulo mayor y metió un misil que se estrelló en el travesaño. El rebote lo capitalizó Immobile, sin marcas, y el ariete de Lazio empujó al fondo de la red con todo el arco a su merced.
Con el catenaccio a flor de piel y como libreto de una historia regada de gloria, a Italia le alcanzaba con eso para imponerse en un partido de eliminatorias rumbo a la Eurocopa donde no abundaron las llegadas de riesgo.
Y cuando parecía que todo era alegría para Italia, Enis Bardh metió un precioso tiro libre para decretar el 1-1 a diez minutos del final.
Golazo del capitán macedonio para el empate. Italia se quedó con 4 puntos, 3 menos que Ucrania y a 9 de Inglaterra, que tiene dos duelos más.
El martes reciba a Ucrania en duelo clave.