Tras la resolución tomada por la FIGC (Federación Italiana de Fútbol), el A.C. Monza, propiedad de Fininvest (sociedad de la familia Berlusconi), acaba de lograr el ascenso a la segunda categoría del balompié italiano. Junto al conjunto lombardo han ascendido dos históricos: Vicenza y Reggina. Antes del parón, cada uno de ellos encabezaban los tres grupos en que se divide la Serie C.
El equipo dirigido por el exmediocampista milanista Cristian Brocchi, que dominaba con 16 puntos de ventaja sobre el Carrarese, es una nueva refundación del Monza Foot Ball Club, un club clásico del ascenso italiano, que nunca había militado en la Serie A, a pesar de estar cerca en varias ocasiones.
Silvio Berlusconi delegó la presidencia en su hermano Paolo y ha convertido, como en los tiempos del A.C. Milan, a Adriano Galliani en el hombre fuerte en el día a día del club.
A pesar de no haber logrado el ascenso con un equipo en el que no haya jugadores con pendientes, tatuajes y pelo largo, como manifestó en una ocasión «il Cavaliere», lo importante es que la máxima categoría del calcio está más cerca de recibir por primera vez a un elenco de la ciudad del autódromo italiano por antonomasia.