Aprovechando la fecha FIFA y buscando la mejor puesta a punto de cara al futuro, El Ejército Verde y Los Yankees jugaron un amistoso en Dublin que tuvo un colorido elogiable. Más allá del triunfo de los europeos por 2 a 1, fuera de la cancha también triunfaron los del viejo continente por sumarse a la lucha de los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales. Y, claramente, los norteamericanos también acompañaron la medida.
La UEFA lanzó una campaña llamada «Equal Game» en pos de que se trate de un juego igual para todos, sin distinciones, sin discriminaciones. Con esa consigna, la Federación Irlandesa decidió sumarse a esta pelea luciendo los números dorsales con los colores del arcoiris que representan, en todo el globo terráqueo, a la comunidad LGBT.
En el Aviva Stadium de Dublin se midieron dos seleccionados que no estarán en Rusia 2018 pero que no querrán perderse Qatar 2022. Expertos en este tipo de competencias, ambos elencos estuvieron cerca de clasificar pero esta vez no tuvieron más remedio que resignarse. No obstante este tipo de amistosos nunca se echaron en vano teniendo en cuenta que sirven siempre para evaluar nuevos jugadores, darle ritmo a los históricos y continuar con ciertos procesos.
En los 90 minutos Irlanda derrotó a Estados Unidos. Para los europeos anotaron Graham Burke, que convirtió su primer gol con el seleccionado mayor, y Alan Judge mientras que Bobby Wood festejó para Los Yankees. Sin embargo el mayor triunfo del Ejército Verde fue sumarse a la lucha que propone la UEFA luciendo los colores del arcoiris en pos de apoyar a la comunidad LGBT y sin que les tiemble el pulso en un ambiente donde reina, por lo general, la discusión, la discriminación y los conflictos.