El Inter dejó atrás el debut con caída ante Bayer Múnich y consiguió su primera victoria ganando con buenos argumentos en República Checa. Los de Inzaghi se acomodan en la previa a sus dos duelos contra Barcelona.
Inter no podía fallar en el Doosan Arena, y no lo hizo. Enfrentó al equipo que a priori se presentaba como el más débil del temido Grupo C, y aunque Simone Inzaghi decidió reservar algunos titulares pudo imponerse sin complicaciones.
En apenas veinte minutos Edin Dzeko rompió el cero con un certero derechazo goleador, tras recibir el pase de Joaquín Correa. Inter tuvo la pelota y las situaciones ante un rival que propuso un juego físico, trabado, y que le costó ser ofensivo.
Viktoria Pilsen encaró la última media hora de juego con uno menos, el buen volante Pavel Bucha vio la roja tras cometer una durísima infracción a Nicolo Barella, que terminó dejando el campo con dificultades.
El corto resultado mantenía la tensión, sin embargo a veinte del final Dzeko comandó el contragolpe y soltó perfecto para Denzel Dumfries, quien cruzó el derechazo al 2-0.
Ganó Inter de Milán, que con un partido más alcanzó transitoriamente la línea de Bayer Múnich y Barcelona.