Inter rompió el invicto del líder Napoli e inició el año encendiendo la Serie A

Tras quince partidos y once victorias consecutivas Napoli perdió su invicto en la actual Serie A frente a un Inter ambicioso, intenso, que consiguió ante su gente exactamente lo que salió a buscar.

La Fecha 16 del Calcio, jornada que marcó el regreso del torneo tras la Copa Mundial, tenía todos sus ojos puestos en el gran duelo que Inter y Napoli disputaron en el Giuseppe Meazza.

Inter tuvo mayor ambición y también las mejores situaciones para romper el cero, sin embargo tuvo dificultades para encontrar precisión. Dimarco, Darmian y Romelu Lukaku tuvieron las más claras para el local en la etapa inicial, fallando en inmediaciones del área.

Incluso Dimarco hizo lucir a Meret en un terrible mano a mano al filo de la habilitación.

Napoli, firme con la pelota pero distante a Onana, generó espacios ofensivos con las patriadas de Khvicha Kvaratskhelia, sin embargo la visita se movió siempre lejos del gol, con poca claridad en terreno rival.

Inter fue más aplicado y en diez minutos del complemento encontró la apertura. Federico Dimarco, pieza clave en el equipo de Inzaghi, recibió con mucho espacio por banda izquierda.

El volante trasladó con comodidad y sacó el gran centro que encontró el mejor desmarque de Edin Dzeko; el bosnio burló la marca de Rrahmani y cabeceó con potencia al 1-0.

El gol desconcertó a Napoli, que tardó en reaccionar pese a que Onana resolvió fácil una peligrosa intervención de Osimhen.

Inter, con el ingreso de Lautaro Martínez, refrescó su ofensiva y sufrió poco. Napoli quemó naves en los minutos finales, pero le costó y mucho.

Ganó Inter un duelo clave, que lo mete de lleno en la pelea dejándolo a ocho del líder Napoli.

Napoli perdió su primer partido en la liga, su segundo en la temporada, y ahora tiene una diferencia de cinco goles con Milan, su único escolta.

Acerca de Nicolás Ziccardi 11939 Articles
El fútbol a sol y sombra. Nostálgico de los grandísimos artistas que brillan con el balón. Maradoniano. Corriendo siempre detrás de la pelota.