Un furioso inicio de partido le dio el rápido 2-0 en el Giuseppe Meazza, sin embargo Bologna logró empatarlo e Inter no logró volver a imponerse. Si Milan derrota a Genoa, será único líder del Calcio.
Un cabezazo de Francesco Arcebi y el tremendo golazo de Lautaro Martínez, rematando con potencia desde afuera del área, moldearon un furioso 2-0 para Inter, que ganaba por ese score en apenas trece minutos.
Sin embargo Bologna descontó de inmediato, cinco minutos después, con el penal que el goleador Riccardo Orsolini cambió por gol.
Y más tarde, en el amanecer del complemento, Joshua Zirkee burló la pasividad en la marca de Inter con una gran maniobra unipersonal que terminó en potente derechazo pegadito al hierro de Sommer.
Y el 2-2 sería final, entre las dudas de un Inter que erró mucho en la zona caliente y la fiereza de Bologna, que abrazó un gran empate en Milán.