La Gloria no es para todos. Es para ellos que tengan hambre real, para quienes no pierdan jamás ese olfato ganador. Así parece ser que lo comprendieron varios jugadores de Aldosivi que, tras el ascenso del conjunto marplatense a Primera División, optaron por continuar sus carreras en el Nacional B apostando a repetir el objetivo con uno de los grandes equipos de la categoría.
El regreso de Franco Canever fue la primera de las transferencias que llegaron desde La Feliz. En este caso, el defensor volvió al club que lo vio nacer hace una década atrás. Sin embargo Instituto se aseguró dos hombres más venidos del Puerto y nadie descarta que el arquero para la temporada siguiente también haya gritado campeón con la pilcha verde y amarilla.
Sebastián Navarro, ex Ferro, y Emiliano Ellacópulos, con pasado en Tigre, fueron quienes a pesar de cantar victoria en Aldosivi terminaron sumándose al equipo de Darío Franco que también tuvo un paso como entrenador por la entidad de Mar del Plata justamente. No obstante la Gloria también abrochó otras cuatro incorporaciones que jamás jugaron en el club de la costa atlántica pero tienen hambre de campeonar en Córdoba.
Franco Flores, con un último paso en Villa Dálmine y Santiago Moyano que fue campeón con la Reserva de Talleres en Barrio Jardín fueron dos piezas que se sumaron al sueño del elenco de La Docta en el Nacional B. Y tal vez los más rutilantes dentro de esta historia han sido también el otrora River Plate, Facundo Affranchino, y el ex Patronato, Marcelo Guzmán, que sin lugar fijo entre los once del elenco de Paraná aceptó el desafío de tener mayor ruedo en un Instituto que se arma con hambre de Gloria.