Instituto se destapó en la noche de Alta Córdoba y le ganó por 1 a 0 a Quilmes con un gol de Ignacio Bailone -el primer delantero en convertir en la presente temporada-. El Cervecero no jugó bien, perdió y encima cayó en zona de descenso en la previa a la asunción de Mario Sciacqua como director técnico mientras que la Gloria salió de la malaria tras la caída ante Boca Unidos e hizo sonreir a su gente. ¡Cuidado! El penal que le dio el árbitro al local solo lo vio Bruno Bocca.
Los hombres de Darío Franco se despidieron del Monumental con tres puntos necesarios para escalar en la tabla de posiciones y soñar con el ascenso directo o el reducido. Ezequiel Videla fue el alma del equipo de rojiblanco con la pelea y garra que lo caracteriza en la mitad de la cancha y contagió a los más jóvenes como Endrizzi, Ballari y Braida pero no le sobró nada ante un rival que hizo menos y que se notó perdido en la cancha.
La búsqueda del dueño de casa desembocó en la polémica de la noche por una mano de Tomás López en el área que Bruno Bocca decidió cobrar penal. A Ignacio Bailone le importaron poco las quejas de los jugadores del Cervecero y decretó el 1 a 0 final y el desahogo en casa.
La Gloria pasó de la desaprobación a la alegría de un triunfo necesario en Alta Córdoba con un polémico penal que sancionó Bocca. La victoria de Instituto dejó a Quilmes en posición del descenso a unos días de la llegada de Mario Sciacqua que tendrá un duro trabajo.