Increíble lo que sucedió en la vuelta de calentamiento de Interlagos: Lance Stroll, mientras iba calentando las gomas, se despistó, golpeó la trompa con el guardraill, y además, quiso salir por la leca, se le quedó el auto y no lo pudo sacar.
Todo el tiempo consumido por los mecánicos para arreglar el monoplaza y dejarlo listo para el evento, luego del accidente en la Q2, tirados a la basura.
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