El jugador chileno de Norwich City ingresó en el segundo tiempo por Charles Aránguiz pero apenas duró 13 minutos en cancha tras una infracción a Cristian Cásseres y tras ello le tocó el pecho al juez Sousa Da Silva en forma de protesta que le exhibió la segunda amarilla consecutiva.
Marcelino Núñez recibió las indicaciones de Eduardo Berizzo para tratar de ayudar a su equipo en ofensiva y lograr hacer pie en Maturín donde el conjunto trasandino caía pero tras un intento de recuperación abajo con Cásseres fue fuerte y el juez brasileño marcó la infracción a los 13 minutos del segundo tiempo. Recorrió el campo y le mostró el cartón amarillo. Pero el jugador, enojado por el falló, le hizo la seña de una sola falta. No se quedó ahí y le puso el mismo apuntándole al pecho del colegiado y repitió la acción desoyendo la advertencia del juez.
Flavio Rodrigues de Sousa se cansó y le mostró la segunda amarilla consecutiva para dejar a Chile con diez jugadores para lo que restaba de la noche. Berizzo cruzó al propio jugador expulsado que no podía creer semejante situación. Un dolor de cabeza más para una olvidable presentación en tierras de la Vinotinto.