Inglaterra escribió una página importante en su historia futbolística al volver a ser partícipe de una semifinal de la Copa del Mundo, hecho que no sucedía desde Italia 1990. Pero claro, ahora está a un paso de lograr el eslabón más importante desde 1966, año en que levantó el trofeo mundial por única vez.
Es curioso que los inventores de este deporte solo cuenten con una estrella en las Copas del Mundo. Más curioso es indagar las estadísticas y ver que ni siquiera han ganado una Eurocopa en toda su historia. Es que el conjunto británico se ha caracterizado por un andar irregular a lo largo de los torneos mundiales. Un claro ejemplo es la última gran actuación en estos campeonatos: En Italia ’90, Inglaterra clasificó a semifinales, pero cuatro años más tarde no pudo clasificarse a Estados Unidos ’94. Luego, una seguidilla de eliminaciones tempranas: Octavos de final en Francia ’98, cuartos en Corea-Japón 2002, cuartos en Alemania 2006, octavos en Sudáfrica 2010 y afuera en primera fase de Brasil 2014. La historia del irregular desempeño se repite, de un adiós apresurado hace cuatro años a pelear por un lugar en la final de Rusia 2018.
Lo concreto es que Garteh Southgate, ex jugador de la selección inglesa y actual entrenador, le ha dado su impronta a un equipo con renovación generacional y totalmente compuesto por futbolistas que militan en la Premier League. Hoy Inglaterra tendrá la chance de engrandecer un poco más la historia, su historia futbolística, la de ese deporte que ellos mismos crearon. De obtener un buen resultado ante Croacia, el país de los tres leones volverá a disputar una final mundialista luego de 52 años. En aquella ocasión, los ingleses superaron en la final a Alemania Federal con un gol polémico en tiempo extra de Geoff Hurst, un equipo recordado por contar en su plantel con figuras como Bobby Moore y Bobby Charlton. Todo se sabrá hoy desde las 15, cuando la pelota comience a rodar en Moscú.