Después de dos partidos con muchas dudas y pocos goles (1-0 ante Islandia y 0-0 vs Dinamarca), Inglaterra volvió a la furia de goles sin sus mayores figuras en la goleada por 3 a 0 frente a Gales en un amistoso internacional. Gareth Southgate probó distintas alternativas y le salió bien.
El comienzo fue más próspero para los galeses aunque les costó llegar con peligro al arco de Nick Pope. Los Leones lastimaron en la primera clara que generaron a través de un cabezazo en el área chica del hombre del Everton, Dominic Calvert-Lewin.
El complemento continuó en sintonía inglesa y, en diez minutos, se simplificó el juego: Conor Coady definió al primer palo y Danny Ings inventó una chilena para un contundente 3-0. Nada que hacer para los Dragones que tampoco tuvieron en cancha a sus mejores jugadores (Gareth Bale y Aaron Ramsey).
Fue un amistoso rendidor para Inglaterra que resolvió el partido a puro gol y tomó energía para las siguientes fechas de la Europa League.