BROWN DE ADROGUÉ 0 – DEFENSORES DE BELGRANO 3: LA BIBLIA Y EL CALEFÓN

Foto: @CABrown_Oficial

Por: Nicolás Ziccardi

Defensores de Belgrano logó su segunda victoria al hilo con un furioso complemento en Adrogué. El partido tuvo lo más lindo y lo más feo de nuestro fútbol, el maravilloso gol de Olivares y un inaceptable error de Llobet, quien no le dio a Brown un penal verdaderamente imposible de omitir.

El Lorenzo Arandilla fue escenario para una nueva presentación del Club Atlético Brown, que buscaba retomar la senda triunfal tras sufrir su primera derrota ante San Telmo. Enfrente llegaba el Dragón de Gastón Esmerado, que había logrado ante Brown de Madryn su primer triunfo del torneo.

El comienzo del duelo fue frenético, Defensores salió a buscarlo y logró dos situaciones clarísimas para romper el cero. Primero Ríos se lució ante un cabezazo frontal de Rivadero, a continuación el inoxidable Laucha le sacó de forma espectacular un mano a mano a Silvio Martínez. Dos atajadas deluxe.

Brown sacudió su modorra y se topó con la jugada que ya es viral en redes, un ataque por vértice izquierdo del área que el golero Pietrobono salió a cortar; la redonda quedó viva y Matías Sproat definió contra la salvada de Marcos Rivadero, quien literalmente atajó la pelota. El volante se lanzó como un arquero, tocó con la mano, pero el juez Fabricio Llobet no sancionó el evidente penal, que era también expulsión.

Estas situaciones hacen imposible soñar con un fútbol mejor. Sin endilgar culpas ni señalar con el dedo, es realmente imposible soñar con un fútbol mejor ante este tipo de situaciones.

El juego siguió como si nada y Brown tuvo una doble opción también insólita para anotar. Facundo Bruera conectó de cabeza en plena área chica e Ignacio Pietrobono se lució con la reacción; la bocha quedó viva pero Mateo Acosta no logró soplarla, Bruera metió un segundo cabezazo pero Pietrobono se la volvió a sacar con decisiva respuesta.

Ya en el complemento Defensores rompería al fin el cero con un tremendo gol de Silvio Martínez al minuto, quien recibió por vértice izquierdo un centro cruzado de Álvarez. El 10 bajó la bocha casi de espaldas, burló la marca de Gómez con toque sutil y fusiló con fortísimo zurdazo a gol.

Defe no mermó su búsqueda en ventaja, y diez minutos después liquidó con la corrida por izquierda de Martínez y el centro al corazón del área que Luis López empujó de cara a Ríos.

Brown se activó en búsqueda del descuento pero no pasó de un par de tiros libres que pudieron darle el gol. El Dragón bajó la marcha tras el 2 a 0 y terminó consumando la goleada con una maravilla de Olivares a diez del final.

Juan Manuel cobró una falta recostado sobre la izquierda a poco menos de treinta metros y la transformó en gol con impactante derechazo. Olivares metió la bomba que se esperaba cerrada con efecto hacia la derecha, marca registrada de Cristiano Ronaldo, y la colgó contra el poste del estupefacto Ríos.

La biblia y el calefón. Todo lo lindo del fútbol en esa pegada de Olivares, todo lo feo en ese penal no sancionado a favor de Brown.

Por su complemento ganó bien Defe, y su segunda victoria al hilo lo eleva en la lucha de la Zona B. La próxima recibirá a San Martín de San Juan. Brown quedó en llamas por un insólito perjuicio, perdió su invicto y ahora buscará recuperarse visitando a Santamarina.