ATLANTA 2 – SAN MARTÍN (TUC) 1: FLORES EN VILLA CRESPO

Foto: @atlantaoficial

Por: Marcelo Patroncini

El Bohemio volvió a ganar en su casa por vez primera desde que la pandemia azotó al mundo entero. Desde aquél 8 de marzo de 2020 cuando derrotaron por 2 a 0 a Nueva Chicago y luego se supendió el torneo, la escuadra porteña no había cosechado triunfos en Villa Crespo hasta que después de 392 días volvió a celebrar en su hogar con un 2 a 1 plagado de emociones ante el Ciruja.

Es cierto que el primer tiempo fue malo, tedioso, que las únicas claras las generó Atlanta pero que fue San Martín de Tucumán quien se fue a los camarines con el triunfo en el bolsillo. Sin embargo, los de Walter Erviti, salieron con otro ímpetu a la complementaria y redondearon una tarde maravillosa para enderezar el rumbo y llegar a la cima de su zona.

Dejando de lado un gol anulado a Fabricio Pedrozo, y un buen tándem entre Alejo Dramisino y Santiago Solari, el capítulo inicial era una invitación a la siesta. Los de Sergio Gómez y Favio Orsi no proponían nada pero, increíblemente y por esas cosas del fútbol, se encontraron con un tanto que les daba tres puntos de oro en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tras un centro a la olla de Lucas Diarte que encontró el cabezazo furioso de Juan Imbert para poner el 1 a 0.

Los locales comprendían que una desatención como esas no podía volver a ocurrirles y además, en el entretiempo, potenciaron sus ideas ofensivas. Con otra cara, el equipo de Erviti encaró la etapa decisiva apostando a avasallar a su contrincante y lo consiguió. Así fue como pasado el cuarto de hora, y en la segunda jugada de un córner, Matías Flores le rompió el arco literalmente a Ignacio Arce para empatar las cosas. Y, 180 segundos más tarde, Pedrozo encontró un gran regalo en el área chica para torcer definitivamente el rumbo de la contienda.

San Martín de Tucumán, que estaba llevándose tres puntos para su provincia casi sin hacer nada, se quedó con las manos vacías. Y Atlanta, que necesitaba recuperar le memoria de cómo era ganar en casa, se impuso por 2 a 1 para cortar una racha que se transformaba en una mochila pesada así como también para florecer en la punta de su zona junto a Mitre de Santiago del Estero.