BOCA JUNIORS 2 – CLAYPOLE 1: PASÓ EL XENEIZE PERO LOS APLAUSOS SE LOS LLEVÓ EL TAMBERO

Foto: Prensa Boca Juniors

Por: Francisco Alí

Claypole, recién ascendido a la Primera C, lo tuvo a maltraer a Boca Juniors en los 32avos de final de la Copa Argentina. El Xeneize pasó de fase con su triunfo por 2 a 1 pero el Tambero fue el verdadero merecedor del mayor premio: tuvo las mejores situaciones, dominó gran parte del encuentro pero terminó derrotado por algunos chispazos individuales del equipo de Miguel Ángel Russo.

El control del juego del Tambo fue abrumador en los primeros veinticinco minutos. No sólo se adueñó del balón sino que también generó las chances más claras: remate de Thiago Calone tapado por Javi García, cabezazo de Lionel Landaburu y otro disparo de Franco Pezzani tras una buena jugada preparada desde un córner. De tanto insistir, el conjunto de Roque Drago tuvo su recompensa por el rebote de Landaburu después de un testazo en el travesaño de Emanuel Díaz. El club de la Ribera tardó más de la mitad de la primera etapa para pisar el área y llegar al arco de Tiago Libares. Edwin Cardona levantó a su equipo con algunas pinceladas y, en el segundo intento (el primero fue con un tiro en el travesaño de Zeballos), el Xeneize igualó con un remate cruzado de Sebastián Villa tras asistencia de Edwin.

Boca ganó la pelota pero no mejoró su juego. No llegó tanto a los tres palos de su rival y encima sufrió en las contras. El Tambo supo cuándo atacar, cuándo defenderse y cuándo contragolpear. Sin embargo, la efectividad del equipo de la Primera C no fue la suficiente: Javi García se vistió de bombero ante Juan Cruz Iglesias, de lo mejor de la cancha, y mantuvo el empate para que Cardona vuelva a frotar la lámpara y le ceda el segundo a Gonzalo Maroni (entró en el ST). En la última, los del Sur de la Provincia de Buenos Aires pudieron empatarlo aunque nadie logró empujar la bola.

El trabajo de Claypole fue para aplaudir por su dominio, entrega y corazón ante un gigante del Fútbol Argentino. A Boca le encendió otra alarma: fue controlado por un rival de tres categorías abajo que lo tuvo contra las cuerdas. Ganó el Xeneize pero los aplausos fueron para el Tambero.