ARGENTINO DE QUILMES: LOS SINSABORES DEL MATE

Por: Marcelo Patroncini

Peleó por el ascenso a la Primera Nacional, tenía un gran equipo, pero no lo consiguió. Más allá de eso lo deportivo pasó a segundo plano cuando la intervención del club desencadenó en una novela de verano que parece no tener fin en la entidad de Alsina y Cevallos. El Mate no sólo no empezó a entrenar sino que el éxodo de jugadores arrancó sin saber dónde culminará.

La comisión directiva de Argentino de Quilmes fue apartada de sus funciones hace más de un mes y el caos reinó en la institución. Jugadores históricos amenazaron con no continuar vistiendo la casaca del primer club criollo. Otros, en las últimas horas, optaron por juntar sus pertenencias y buscar nuevos desafíos. Entre los mencionados, Roberto González, flamante entrenador que fue presentado una vez que Pedro Monzón anunció que no continuaría en el cargo.

A la salida de «Fito» y sus ayudantes, se lo sumó la de otros profesionales como Nahuel Sica, quien arregló con CADU, Diego Molina y Nahuel Figueredo. Otros que no continuarán en la entidad del sur del Gran Buenos Aires son los encargados de confeccionar la indumentaria. Retiel, la firma que vestía al Mate hace una década, también pegó el portazo frente a esta situación.

Argentino de Quilmes debería comenzar el torneo el fin de semana del 5, 6 y 7 de marzo aunque sus jugadores no hayan iniciado a la pretemporada. Cabe destacar, tal como informó el Departamento de Prensa de la entidad criolla, que el plantel se encuentra al día. Más allá de ello, la medida de fuerza la mantuvieron hace rato y el futuro del club, al menos en lo futbolístico cuyo arranque está a la vuelta de la esquina, es sumamente incierto.