FÚTBOL Y VERMOUTH: «TENÍAMOS EL SUEÑO DE PODER ESTAR EN UNA CAMISETA QUE NOS REPRESENTE»

Por: Marcelo Patroncini

Renato Giovannoni es híper argentino, lleva a Pinamar en la sangre, y al país en cada uno de sus logros. Creador de destilados, dueño de uno de los bares más importantes de todo el globo terráqueo como «Florería Atlántico», conocedor de muchos rincones de este plantea, ´Tato´, también estudió cine en Estados Unidos. Su pasión por la coctelería y su amor por el fútbol, lo llevó a conversar con Vermouth Deportivo sobre su vida, sus sueños, y esa mezcla que generan los tragos, las reuniones, y el deporte en general.

Vermouth Deportivo: Acostumbrado a los tragos, y a las mezclas, ¿cómo puede mezclarse la bebida con el fútbol o el deporte en general?
Renato Giovannoni: El fútbol es un momento de reunión y se vive así en todas partes del mundo. Y, como en tal reunión, se termina mezclando la comida y la bebida. La bebida a veces mucho más porque es algo que está más cercano dependiendo de los horarios de los partidos. Van de la mano porque es el disfrute, uno ve el deporte más allá de los nervios que genera cuando uno ve a su equipo. Pero nosotros, que vemos fútbol en general, nos juntamos a veces como una excusa para reunirnos entre amigos. Creo que se unen en el disfrute total del hincha a la hora de ver los partidos. En muchas partes del mundo la gente se reúne en bares antes de entrar a los estadios, se juntan en casas, y esas juntadas incluyen una bebida. Siempre cosas sencillas, unas cervezas, fernet con coca, gin tonic, o cosas de ese estilo. En muchas partes del mundo están los bares donde uno se junta a ver los partidos por televisión, los llamados «sport bar», y están explotados viendo fútbol. Me ha tocado estar en Londres viendo Argentina – Alemania por el Mundial de Sudáfrica, una experiencia poco agradable. Eran todos alemanes, un napolitano y yo, pero, la buena onda que había, las risas aparte de los cuatro goles que nos comimos, hizo que se pase de otra manera.
VD: El año pasado recalaste en Sportivo Italiano con la publicidad del Vermouth Giovannoni. ¿Cómo fue esa experiencia? ¿Qué sentiste al ver tu obra de arte en el fútbol argentino?
RG: Como bien argentinos que somos, Adrián Glickman y yo, fanáticos del fútbol, socios y fundarores del Mitre Fortin que es donde hacemos las bebidas y los destilados, y en este caso el Vermouth, teníamos el sueño de poder estar en una camiseta que nos represente. Y fue en una camiseta que nos represente. El Vermouth, lo italiano, la descendencia, la inmigración, fue una experiencia increíble. Ver el nombre del un producto, que en definitiva es mi apellido y el apellido de mis generaciones pasadas, en una camiseta de fútbol y en la de Sportivo Italiano, fue algo único.
VD: Florería Atlántico es top 10 de los mejores bares del mundo. ¿Qué sensación te genera que tanta pasión tuya se vea reflejada en tamaños logros?
RG: Que Florería Atlántico esté como séptimo bar en el mundo es algo impensado porque, desde el día que abrimos, gracias a Dios estamos en una lista. Obviamente no trabajamos para estar en una lista pero es un reconocimiento muy grande y algo que soñaba desde chiquito, como soñaba con jugar a la pelota y representar al país de alguna manera. Creo que se ve logrado a través de lo que uno hace. Uno no pensaba que los bares del mundo, y la gente que vota para esa lista, vieran lo que se hacía en Argentina. Eso es lo que más orgulloso me pone, que los ojos de la coctelería mundial, miran hacia Argentina porque ya no somos sólo nosotros. Está Presidente Bar entre los 50, Tres Monos entre los mejores 100 bares del mundo. Quiere decir que la coctelería argentina está bien representada, que hay muchísimos bares, muchísimos bartenders que hacemos bien nuestro trabajo, y que genera asombro para afuera. Es un mimo muy grande, un entusiasmo, y una fuerza que me empuja a seguir haciendo.
VD: Argentina, Estados Unidos, Brasil, y la lista continúa por países donde estuviste… ¿bares y deportes van de la mano en todos lados?
RG: Me encantan las reuniones en bares y me parece un lugar magnífico para poder disfrutar del fútbol y del deporte en general. Yo hablo del fútbol porque genera una pasión y son 90 minutos de estrés, de tensión, de disfrute que no se comparan, por ahí, con muchas otras cosas. Lo único que no me divierte mucho es el fútbol champagne francés, es la única liga que por ahí no miro mucho, me aburre un poco, y más allá que sean los campeones del mundo, tengo otro paladar. Pero sí, soy un ferviente admirador y alguien que empuja a las reuniones para ver los partidos. Si bien a veces uno ve los partidos solo, porque uno se pone nervioso de más, cuando te juntás con amigos el disfrute, o incluso el momento de tristeza, es diferente.
VD: ¿Pensaste alguna vez en hacer un bar de fútbol exclusivamente?
RG: Nunca pensé en hacer un bar de deportes o un bar de fútbol, no es mala la idea, me gusta. Sí tuve una idea y estuve a punto de concretarla hace tres o cuatro años atrás, con un proyecto de pizza canchera, haciéndole un homenaje muy grande del fútbol de los años noventa en Argentina. No prosperó porque la vida te va llevando por otro lado pero creo que hubiera sido un lugar chiquito. Era interesante porque se hubiera respirado fútbol por todos lados a través de la pizza y de la bebida.