BAYERN MUNICH 1 – TIGRES 0: LA DELGADA LÍNEA ROJA

Foto: FIFA EN ESPAÑOL

Por: Nicolás Ziccardi

Tigres estuvo a la altura del desafío, pero no le alcanzó para imponerse ante un Bayern Munich superior aunque errático. La diferencia fue un gol de Pavard que debió ser anulado por mano de Lewandowski, el línea señaló fuera de juego pero el VAR concedió sin advertir la verdadera infracción. El Gigante de Baviera coronó una temporada histórica con seis títulos.

Sin Sudamericanos por segunda vez en las últimas tres ediciones se disputó una nueva final del Mundial de Clubes de la FIFA. Tigres de la UANL llegaba embanderado en historia por ser el primer finalista mexicano, también primer representante de CONCACAF en la instancia. Enfrente Bayern Munich, de laureado camino desde la reanudación pospandémica.

Tigres plantó bandera en Rayán y de movida Gignac conectó el cabezazo que rebotó en Sule y salió a córner. La respuesta del Bayern serviría como anticipo de su noche, dos buenos ataques en velocidad que terminaron con Coman y Lewandowski en posición de shot, sin embargo ambos la agarraron mordida en malas definiciones.

A los veinte la primera polémica del duelo, Aquino regaló la pelota en la salida y Kimmich recuperó para sacar, desde afuera del área, el bombazo cruzado que dejó sin respuesta a Guzmán. La acción fue revisada por el VAR ya que Lewandowski la dejó pasar en fuera de juego y la interpretación de Ostojich fue que bloqueó la visual del golero argentino. Bien anulado.

Bayern no lograba un dominio posicional del partido, sufría la presión de un rival que lo esperaba en tres cuartos y que era muy prolijo cuando le tocaba tenerla. De todas formas los Bávaros imprimían otra categoría a sus toques, como con el shot de Sane que besó el travesaño, pero jamás fueron abrumadores.

Ya en el complemento los alemanes siguieron abarcando sin apretar hasta que romperían el duelo con una jugada polémica en el minuto quince. Kimmich levantó la pelota al área, Guzmán salió a romper contra Lewandoski pero la pelota rebotó en el polaco y cayó servida a Bejamin Pavard, defensor en plena área chica que solo empujó contra el arco desprotegido.

El juez asistente Richard Trinidad levantó de inmediato la bandera por supuesto fuera de juego del nueve, sin embargo la repetición milimétrica demostró que Salcedo lo habilitaba casi sin querer. Pero la misma repetición muestra que el rebote se da en la mano de Lewandoski, y según las nuevas normas de la FIFA toda mano ofensiva que termine en gol debe ser sancionada por más involuntaria que fuese.

El gol debió ser anulado, pero no. El no fuera de juego prevaleció en el VAR y Bayern Munich abrió el score. Otra muestra que esta tecnología no solo condiciona el tradicional ritmo de juego sino que además está absolutamente ligada al error humano.

El gol pinchó a Tigres, que perdió empuje, ritmo y claridad. La U nunca supo ser peligrosa en el área del siempre atento Neuer, sin embargo se movió con un fuego que terminó apagándose en desventaja.

En lo que quedó de match Bayern pudo liquidar, pero el 1-0 mantuvo a todos expectantes más allá que la sensación, confirmada en retrospectiva, fue que tras la diferencia todo se terminó.

Bayern Munich campeón del Mundo por cuarta vez en su historia, segunda desde que el Mundial de Clubes se juega como tal. El equipo de Hans Flick cerró la temporada 2019-2020 con seis títulos en las seis competencias que disputó: Bundesliga, Copa de la Liga Alemana, Recopa de Alemania, Champions League, Recopa de Europa y Mundial de Clubes.

El famoso sextete, lo que solo había logrado el Barcelona de Messi y Guardiola en 2009. No deje de aplaudir a este tremendo conjunto alemán.

Y aplauda también a Tigres, que achicó las diferencias obvias, como hizo Flamengo en 2019. Pero sigue faltando ese plus para bajar a los europeos, que ya llevan ocho títulos al hilo.