DEPORTIVO MERLO: «FUE ÉPICO REALMENTE»

Foto: Diario Charro

Por: Marcelo Patroncini

Un guerrero, un gladiador, y detrás de esa coraza, un notable jugador de fútbol y una persona más maravillosa aún. Sebastián de Luca llegó post cuarentena al Charro para cumplir un sueño tan propio como colectivo. Y con él en el fondo, el elenco de Parque San Martín logró el ascenso a la B Metropolitana. Luchador por naturaleza, el zaguero conversó con Vermouth Deportivo sobre este presente, y así lo contamos en esta entrevista.

VD: Persevera y triunfarás, gran frase de cabecera tuya… ¿se dio ese ascenso que tanto buscaste para jugar en la B Metropolitana?
Sebastián De Luca: Sí, esa es mi frase de cabecera y de hecho la llevo tatuada hasta en mi piel porque entiendo que es así. A veces es medio difícil porque se ve lejano pero nunca es tarde dice el dicho. Esta vez se dio, por suerte. La verdad es que nunca pude tener minutos en cancha en la B y este es un gran desafío así que está más que claro que es hermoso. Todo esto, al margen de que no todos los días se consigue algo así, así que es muy lindo haberlo logrado y es una satisfacción muy grande porque se triunfó.
VD: Dejaste el cariño y el lugar asegurado en Victoriano Arenas para asumir un nuevo desafío… ¿cómo fue llegar a Deportivo Merlo sabiendo que las obligaciones eran otras?
SDL: Por Victoriano tengo un aprecio bastante especial. El desafío era importante, era lindo, sabiendo que las pretensiones iban a ser un poco más grandes que las de Victoriano. Siempre que se arranca un año, uno trata de buscar el mayor logro deportivo posible. Deportivo Merlo iba por el ascenso y, claramente, lo logró. Desde un principio ese era el objetivo así que, era una responsabilidad muy grande, y yo estaba encantado de poder cumplirla. Cuando me llamaron por primera vez, ni lo dudé, no pudimos llegar a un acuerdo por cuestiones contractuales, pero en la segunda, obviamente, iba con más fuerza que la primera porque era una cuestión de revancha también. Las responsabilidades grandes son lindos desafíos.
VD: En la zona campeonato tal vez no se vio lo mejor del equipo pero, en el Reducido, demostraron que estaban para ascender…. ¿fueron de menor a mayor? ¿tuvieron dudas en algún momento?
SDL: Fue medio loco todo porque si bien arrancamos ganando, después los resultados no se dieron. Y qué paradoja todo porque, el único que nos había superado en fútbol, había sido Dock Sud que después le terminamos ganando la final. Nosotros nunca perdimos la fe porque sabemos el plantel que tenemos y, obviamente, no dejás de confiar nunca. Nunca nos dimos por vencidos, hicimos un click muy grande después de jugar contra Lamadrid, se entendió que se podía, y fuimos por eso.
VD: ¿Qué sensaciones te dejó esa noche del ascenso, en una jornada de película, con lluvia, en un estadio de Primera, levantando el resultado?
SDL: Todos dicen que fue épico y la verdad que sí. Estar ahí adentro no tiene nombre, no tiene explicación. Cuando hacemos el segundo gol salimos a correr todos para todos lados como diciendo ´vinimos a hacer esto y lo estamos logrando´. Yo salí corriendo desesperado para el arco, pensaba que era nuestro y que no podíamos dejarlo pasar. Lo estábamos consiguiendo y me quería aferrar a eso. Fui directamente a abrazarlo a Fede (Tursi) y le dije ´vamos a defenderlo, vamos a cuidarlo que lo estamos logrando´. En esa cancha, con los compañeros que tenía, enfrentando al Docke que tenía una jerarquía bárbara, dando vuelta una final que no es cosa menor, fue épico realmente y se disfrutó de una manera terrible.
VD: Pasaste por muchas situaciones. Algunas de salud, otras donde tuviste que aceptar un lugar en el Federal B para continuar compitiendo. Y tal vez volviendo a la pregunta inicial… ¿la clave de los sueños está en no bajar nunca los brazos?
SDL: Sin dudas, nunca hay que bajar los brazos. Me tocó estar seis meses parado, lamentablemente en el fútbol hoy estás, mañana no. Hoy ascendiste, mañana te toca pelear los últimos puestos. Y por eso es tan lindo porque no hay nada escrito y, si planteás dos equipos en dos días distintos, nunca vas a obtener el mismo resultado. Por eso es tan hermoso el fútbol, porque nunca vas a saber qué va a pasar. El premio que obtuve con el ascenso, un poquito es eso, el no aflojar nunca, el no bajar los brazos, el seguir para adelante que las cosas buenas, a la gente buena le llega. Al margen de eso, no hay que aflojar jamás porque sinceramente el fútbol en sí es lindo. Son pocos los que tienen oportunidades de lograr cosas importantes, así que hay que disfrutar absolutamente todo, pase lo que pase. Es un hermoso momento lo que me tocó vivir, quedar en la historia del club no es cosa menor. Es un premio más que lindo, va a quedar para toda la vida, y es impagable.