TIGRES (MEX) 2 – ULSAN FC (CDS) 1: GIGNAC CON TÓNICA

Foto: @Fifacom

Por: Nicolás Ziccardi

Tigres marcó el ritmo en el comienzo del Mundial de Clubes derrotando, con lo justo, al Ulsan FC en Rayán. El equipo surcoreano comenzó ganando pero la U, con Guzmán y Pizarro en cancha, lo dieron vuelta gracias a los goles del francés André-Pierre Gignac. Ahora enfrentarán a Palmeiras.

El Estadio Ahmed bin Ali de Rayán, Catar, fue escenario para el comienzo del Mundial de Clubes 2020, tras las postergaciones que generó la pandemia de coronavirus. Luego del retiro en la etapa preliminar del Auckland City, era hora de vivir el primer duelo de Cuartos de Final entre el Tigres de la UANL, campeón de la Concachampions, y el Ulsan FC de Corea del Sur, vencedor de la Liga de Campeones asiática.

El partido tardó en armarse, Ulsan buscó ser prolijo en sus avances y demostró buena técnica para mover la pelota, sin embargo tardó nada en desnudar una gran falencia que lo acompañó durante todo el juego: la falta de profundidad.

Tigres jugó con el freno de mano puesto, especulando ante un rival inofensivo y con verdaderamente pocas opciones en ataque. En este contexto hubo situaciones, aisladas, pero claras: Ji-Hyun sacudió de lejos forzando una gran respuesta de Nahuel Guzmán y Gignac shoteó dentro del área probando reflejos de Hyun-Woo.

Ulsan logró romper el cero gracias a un balón parado en 23 minutos, Bit-Garam jugó el tiro desde la esquina izquierda que encontró el anticipo de Kim Ki-Hee, quien con impecable testazo dejó sin respuesta a Guzmán.

Ganaba los surcoreanos, forzando una propuesta más agresiva de Tigres. Los Felinos fueron y encontraron, y aunque Hyun-Woo le sacó un cabezazo al capitán Guido Pizarro terminarán empatando a ocho del descanso. Otro tiro de esquina, esta vez Quiñones levantó el balón que Reyes bajó de anticipo a puertas del área grande, allí apareció solito André-Pierre Gignac para definir sin problemas al 1 a 1.

Todo terminaría por resolverse en el adicionado a ese mismo primer tiempo, tras un nuevo córner que encontró la mano de Ki-Hee en su afán de marcar en el salto a Gignac; el chileno Ostojich consultó al VAR y terminó dando un penal difícil de discutir a favor de Tigres. André-Pierre Gignac cruzó el derechazo con mucha naturalidad para el 2-1.

El complemento no estuvo de más, pero casi. Tigres jugó comodísimo con la ventaja, hasta sobrando por momentos a su rival, y Ulsan fue un homenaje a la falta de profundidad, con poca ambición ofensiva y sin ningún tipo de apuro.

Así se consumió el tiempo, así se consolidó la clasificación de Tigres a las semifinales, allí se medirá ante Palmeiras en un partido que seguramente ofrecerá emociones más fuertes.