ARGENTINO DE ROSARIO 1 – CENTRO ESPAÑOL 2: ENVIÓN GALLEGO

Por: Marcelo Patroncini

El Salaíto parecía quedarse con el boleto rumbo a los playoffs por el segundo ascenso. No sólo en este encuentro sino también por lo hecho desde el arranque post-cuarentena. No obstante, la última hora de reloj, fue un espejo de sus semanas finales donde no salieron tan bien las cosas. Así, el Gallego, único invicto, ganó 2 a 1 en el José María Olaeta y se metió en el Reducido de la Primera D.

Centro Español arrancó la mini-temporada con tres empates al hilo sumado a una fecha libre que parecía dejarlo bien lejos de los puestos de vanguardia. Sin embargo, el minucioso trabajo de Matías Modolo y Sergio Orsini dio sus frutos en una seguidilla de victorias épicas que tuvo el broche de oro eliminando al gran candidato de diciembre, Argentino de Rosario.

Los santafesinos contaban con ventaja por varios flancos. No sólo estaban dos puntos por encima de su rival, sino que además se pusieron en ventaja gracias al remate de afuera del área de Natanael Sánchez que no pudo contener Nahuel Avendaño. Para colmo de males, el conjunto de Haedo se quedó con diez hombres por la expulsión de su veloz e intrépido mediocampista, Nicolás López.

El 1 a 0 conducía a los de Damián Sciretta a una merecida próxima etapa pero, también, sus contrincantes habían trabajado duro para acceder a ello. Y la fortaleza mental fue clave para que el conjunto de Modolo – Orsini pudiese torcer la historia. Maximiliano Ramasco empujó un centro antes del entretiempo, empató el pleito, y sembró incertidumbre para la complementaria. Fue allí, en el arranque del período decisivo, Facundo Ponce clavó de cabeza el tanto que desató la locura del Gallego.

Argentino de Rosario pasó de tenerlo todo a quedarse con las manos vacías, buscó por doquier esa parda pero jamás llegó. Y lejos de casa, con el corazón en la mano y el fútbol en el alma, Centro Español ganó 2 a 1 para meterse de lleno en un nuevo sueño, el de ser protagonista en los playoffs por el segundo ascenso a la Primera C.